Siete largos años han pasado desde que Master Ajay Lavarias, Steve Chen y Jawed Karim fundaran YouTube Inc. Aunque el dominio fue activado el 15 de febrero de 2005, no fue hasta el 23 de abril de ese mismo año cuando se subió el primer vídeo a la plataforma: el mítico Me at the Zoo.
Pero hoy no estamos aquí para hablar de Youtube (del que hablaré en una futura continuación de este post), sino de los youtubers: usuarios que suben sus vídeos, crean comunidades a su alrededor y tienen miles de seguidores. Todos ellos ven a Youtube como algo más que un sitio para compartir vídeos. Lo entienden como una ventana al mundo donde expresarse y, si hay suerte (que alguno la tiene), poder vivir de los ingresos generados por la publicidad insertada en sus vídeos.
Hay dos frases que no dejo de leer y escuchar en el mundillo del Social Media. La primera es: “vivimos en la era de la imagen, el contenido audiovisual es el rey” y la segunda: “hay que crear comunidades, es decir, conseguir fans, followers, usuarios únicos para el blog”. Mi pregunta es: ¿por qué nunca nadie habla de conseguir suscriptores para un canal de Youtube?
Pues bien, la respuesta es muy sencilla. Nadie habla de suscriptores porque el vídeo cuesta dinero y tiempo (cámaras, iluminación, edición y buenos guiones) y esto lo convierte en algo que no puede hacer cualquiera. En cambio, para escribir un tweet o una publicación en Facebook no hace falta mucha logística -que me perdonen los gurús y community managers- y el coste, tanto de tiempo como económico, es prácticamente cero.
Me declaro defensor incondicional del vídeo. Es más, soy un adicto a Youtube (y Vimeo). Me puedo pasar horas saltando de vídeo en vídeo y reconozco que he visto cosas que me han “volado cabeza”, pero también he conseguido formación e información. Pero esta vez no vamos a hablar de gustos y colores, vamos a hablar de cifras, datos objetivos, visitas, suscriptores y partners.
Seguramente no conocerás, o quizás sí, a los youtubers que voy a mostrarte, pero te sorprenderán los números que rodean a cada uno de ellos. Sería muy fácil hablar de Smosh (más de 4’6 millones de suscriptores y más de 1.370 millones reproducciones) o de Ray William Jonson (más de 5’4 millones de suscriptores y más de 1.715 millones de reproducciones de vídeo), los reyes del Youtube de habla anglosajona. Por eso me centraré sólo en 3 youtubers nacionales, 3 tipos de canales y 3 formas distintas de generar una comunidad:
1. Willyrex: más de 187.000 suscriptores y más de 73 millones de reproducciones de vídeo en su canal principal y más de 112.000 suscriptores y casi 25 millones de reproducciones de vídeo en su canal secundario. Este youtuber adolescente se dedica a subir gameplays y es Partner Director de Machinima, canal con más reproducciones que todo Youtube.
Sin duda. es el youtuber español por excelencia cuando se habla de videojuegos y es amado y odiado por igual. Muchos usuarios creen que elrubius, otro especialista en gameplays, terminará alcanzándole, ya que aumenta a una media de 900 suscriptores diarios. Es algo que ya querríamos muchos para las comunidades que gestionamos, aunque esa cifra fuera semestral. Ha conseguido convertir una afición como los videojuegos en un trabajo muy rentable.
2. Elvisa: más de 94.000 suscriptores y casi 29 millones de reproducciones de vídeo. Para algunos es un loco con peluca; para otros, como el que firma esto, es un genio. No me atrevería a calificar su canal, aunque su descripción reza: “consejos útiles para todos y tutoriales sencillos para esos detalles de la vida que nos rodean”. Sus vídeos se convierten en virales y atrae a un tipo de público muy amplio. Ha generado su comunidad en torno al humor, y no lo hace nada mal.
3. JPelirrojo: más de 65.000 suscriptores y por encima de los 5’4 millones de reproducciones de vídeo. Es un actor y músico madrileño y el más profesional de los tres. Fue uno de los ganadores del “NextUp”, el concurso de talentos que organizó Youtube el año pasado con un premio de 20.000 euros. Colabora en múltiples canales y ha hecho que muchos persigan el sueño de dedicarse profesionalmente a Youtube. Representa la nueva era de youtubers y un ejemplo a seguir para muchos. Sube contenido de calidad y tiene una comunidad muy activa. Otros youtubers parecidos a él podrían ser Yellow Melow y Bolli.
ACTUALIZADO: Algunos partners de Youtube podrían llegar a ganar cantidades muy respetables al año según la herramienta online Socialblade (podéis hacer la prueba con diferentes canales). Elvisa, sin embargo, nos asegura que está muy lejos de esas cifras.
Es curioso ver que muchos de nosotros venderíamos nuestra alma por tener comunidades con estos números de seguidores en torno a nosotros, porque recordemos que los tres casos anteriores son personas y no marcas. Esto hace que se logre un alto engagement; los suscriptores tienen mayor afinidad y se comportan de forma activa ante la publicación de nuevos contenidos, algo que de momento no sucede con los perfiles corporativos.
Después de estas cifras, a muchos les sorprenderá que se hable de blogueros influyentes y que nunca se hable de youtubers. Aunque, créanme, en un tiempo no muy lejano este panorama de influencers se irá volviendo cada vez más y más audiovisual. Por eso, el día en que alguien descubra cómo redirigir todo este “know how” con el que cuentan los youtubers a perfiles corporativos, se convertirá en el verdadero gurú, mientras los demás esperamos a que se cargue nuestro buffer del éxito.
JPelirrojo y su himno del Youtuber.
Daniel Fernández



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