Creo recordar que fue en 1999 cuando La Caixa me dio la oportunidad de asociar mi número de móvil al número de mi tarjeta de crédito. “Empieza una nueva Era”, pensé. “A partir de ahora pagaré todo con el móvil”, me dije. Así que asocié ambos números y realicé, alborozado, mi primera compra pagando con el móvil.
Pero, a pesar de tan esperanzador acontecimiento, esa nueva Era no arrancó. Existía la posibilidad de pagar por el móvil, pero prácticamente ninguna empresa te ofrecía tan sofisticada opción. Después de algún tiempo (sería 2001 ó 2002) empecé a leer noticias ultra-sorprendentes, del tipo: “Es posible comprar latas de refrescos en máquinas de vending usando el móvil como medio de pago”. “¡Revolucionario!”, respondí esperanzado.
Bluff tras bluff. El pago móvil fue, durante muchos años, la eterna promesa del Mobile Commerce. Tan eterna que la mayoría perdimos la esperanza. Jamás habrá forma de sustituir por datos la incómoda cantidad de plástico que habita en nuestros bolsillos.
Apple cambió todo gracias a su visión del Mobile Commerce, tal como se refleja en este fantástico post de Manuel Ángel Méndez. La compañía le dio en los morros a los bancos y a las operadoras de telecomunicaciones, haciéndose con los datos de cientos de millones de usuarios de tarjetas de crédito. Gracias a la marca de la manzana nos acostumbramos a comprar mediante dispositivos móviles.
Durante los últimos meses las cosas están cambiando. Cuando el 12/12/12 todo el mundo estaba hablando de la presentación de El Hobbitt, la empresa española TECHNOactivity estaba presentando, entre otros servicios, un sistema de pago a través del móvil denominado MYMOID, que en breve servirá para pagar no sólo el alquiler de películas como El Hobbitt, sino cualquier otro tipo de productos y servicios mediante un solo clic.
Y no son los únicos. Durante el último mes ha habido constancia concreta de al menos otras tres empresas extranjeras radicadas en España, algunas muy conocidas, que están preparando el lanzamiento, durante los próximos 3 meses, de servicios extremadamente similares. Parece ser que la democratización real en los sistemas de pago móvil está llegando ¿Podremos cambiar las tarjetas por el móvil? Tal vez la pregunta correcta sea si los bancos están dispuestos a colaborar (y parece que sí, aunque puede que a PayPal esta digestión le resulte un poco pesada). El beneplácito de los operadores ya casi no importa. Hace tiempo que fueron puenteados mediante las apps.
El caso es que esta situación me hace tanta ilusión como aquella anécdota de hace 13 años. ¡Pero puede que esta vez vaya en serio!
Stephan Fuetterer
@sfuetterer







