Archivo de etiquetas para "Medios sociales"

Mis mayores competidores tienen ahora 8 años

Medios sociales

Mis mayores competidores tienen ahora 8 años

3 Comentarios 13 February 2012

“Mis mayores competidores tienen ahora 8 años”. Estas sabias palabras las repite mi jefe cada vez que tiene ocasión, y no puedo estar más de acuerdo con él (sin que sirva de precedente, claro J) . Dentro de 20 años nosotros seguiremos en activo pero compitiendo con chicos y chicas de 28 años, a los que les corre la tecnología, internet y lo social por las venas.

Todos los que somos padres nos hemos maravillado alguna vez con la capacidad tan brutal que tienen nuestros hijos para asimilar la tecnología de manera natural y ¡es normal! Ellos viven inmersos en una sociedad totalmente digital, donde sus elementos más cotidianos están relacionados con la tecnología.  De manera instintiva, mi hijo coge un iPad y pasa su dedito por aquí y por allá hasta que llega a donde quiere, usa las pantallas táctiles de los móviles con habilidad hasta llegar al teléfono de la abuela ¡y la llama!, o pone y quita la PlayStation o el disco duro conectados a la televisión para ver los dibujos que quiere en cada momento ¡usando 3 mandos diferentes!  Lo sorprendente de esta historia es que tiene ¡¡¡3 años!!! ¿Hasta dónde llegaremos? Puede que hasta aquí.

Sin embargo, nosotros crecimos con el vídeo Beta (quien lo tenía, claro) y con los vinilos de nuestros padres, que por supuesto no podíamos poner a nuestro antojo porque aquellas agujas del tocadiscos eran muy delicadas ¡¡¡y muy caras!!!. Todavía recuerdo la enciclopedia de BASIC que nos compró mi padre y puedo escucharle diciendo: “hijos, éste es el futuro…” El hombre no iba desencaminado, pero me alegro de no haberle quitado el plástico a toda la colección, porque al final me defiendo bastante bien sin haberme leído aquellos 20 tomos que ahora se acumulan descoloridos en una estantería en la terraza de la casa de mi madre.

Os digo más, mi primera relación con un ordenador pudo producirse perfectamente cuando tenía en torno a 20 años, cuando en la facultad nos pedían los trabajos “a ordenador”, y nosotros nos indignábamos porque en la biblioteca sólo había tres equipos con una larga lista de espera…

Imaginad lo que ha supuesto para mi generación, y las anteriores, no sólo asimilar la informática, la relación diaria con un ordenador, y ya  ni os cuento internet y el 2.0, en nuestro día a día. Pero lo más interesante es ver cómo ahora nuestra vida, tanto laboral como personal, se nos hace inviable sin la tecnología.

La moraleja de todo esto es que ninguna industria ha evolucionado tanto en tan poco tiempo y el poco margen que tenemos para “dormirnos en los laureles” todos aquellos que nos dedicamos a la comunicación, el marketing o la publicidad (y supongo que en muchos otros sectores, pero a cada uno le duele lo que le afecta, ¿no?). Ese hecho, en sí mismo, es apasionante, pero también da vértigo… ¿No creéis?

 

Begoña González

@begoglez

Educación 2.0: ¿nada más que un medio o el futuro de la formación? (I)

Formación, Medios sociales, Redes Sociales

Educación 2.0: ¿nada más que un medio o el futuro de la formación? (I)

3 Comentarios 16 January 2012

Un niño de diez años mira una página web, traslada su pequeño dedo al ratón y selecciona una de las opciones que internet le ofrece. Sin duda, se trata de una imagen que cada vez nos sorprende menos. Si antes era inconcebible que las nuevas tecnologías llegaran a los más pequeños, ahora son ellos muchas veces los que nos enseñan las ventajas y posibilidades que éstas permiten. Y es que los niños se han convertido en usuarios habituales de internet, por un lado gracias a su constante capacidad de aprendizaje, pero por otro, han tenido mucho que ver los nuevos modos de educación que comienzan a vislumbrarse en numerosos centros de enseñanza. En una palabra: la educación se ha subido al carro de las nuevas tecnologías, e internet y las redes sociales no se han quedado atrás.

Social Media desde pequeños

La estructura educativa existente se muestra como un modelo que puede adaptarse perfectamente al paradigma que conocemos de redes sociales. Se trata de un conjunto de personas que comparten ciertos conocimientos, que emiten y reciben mensajes y que forman parte de los mismos grupos de trabajo. Las plataformas online les pueden aportar sus herramientas para hacerlos más fluidos y conectados, para mejorar la comunicación y para facilitar el acceso a la misma. Sea a través de grupos creados en Facebook, sea mediante foros privados, sea a través de documentos compartidos en Slideshare, las posibilidades son muchas y los resultados optimizan la implicación de los alumnos en los procesos de enseñanza.

Pero por encima de todo existe una idea que se comparte en algunos círculos de profesionales, y es que se detectan problemas en el cambio de metodología educativa: en la enseñanza se trabaja con una metodología del siglo XIX para una escuela del siglo XXI, y por ello hay que tomar medidas. Estamos viviendo una continua transformación de la sociedad motivada por estas nuevas tecnologías. Su influencia en el ámbito de la escuela es crucial.

Uno de estos cambios se produce por la nueva cultura 2.0, determinante para el aprendizaje: La sociedad ha estado siempre influenciada por el pensamiento lineal y este modelo se ha aplicado a la educación. Sin embargo, las nuevas tendencias, las tecnologías de la información y sobre todo la invasión de las redes sociales han provocado una nueva forma de pensar marcada por el conectivismo. El pensamiento ahora se estructura de otra forma: ya no es lineal. Las personas pensamos de forma interconectada, relacionando los conceptos entre sí. Por tanto hay que adaptar la educación a esta nueva forma de pensar y de aprender marcada por el universo Social Media.

En este sentido, cobran una importancia especial las iniciativas desarrolladas por algunos profesionales de la educación, profesores estrechamente ligados al 2.0 que no han querido perder la oportunidad de engalanar a sus alumnos con los atuendos del Social Media desde pequeños. Una de ellas es Internet en el Aula, una red social de profesores innovadores creada por el ITE (Instituto de Tecnologías Educativas) en la que comparten experiencias, ideas, opiniones, proyectos y buenas prácticas 2.0. Sus miembros incorporan las nuevas tecnologías en sus aulas y comparten las conclusiones entre sus compañeros.

El objetivo es claro: el hecho de educar ha evolucionado, la alfabetización ya no requiere enseñar a leer y escribir, sino que implica la utilización de la imagen, la edición, la compartición de contenidos en red… Conceptos que, poco a poco, todos vamos interiorizando, y que deben formar parte de las claves de nuestro sistema de enseñanza.

El blog, aliado en la educación

La blogosfera también nos brinda la oportunidad de visitar miles de contenidos centrados en la educación creados por profesionales, alumnos, instituciones y otros internautas que reflejan en su pequeño espacio experiencias y opiniones sobre este mundo apasionante. Estos blogs han sido creados al abrigo de los medios sociales y transmiten esa enseñanza en términos 2.0.

Algunos blogs de profesionales de la educación que reúnen estas características son Ordenadores en el aula, de Manuel Area, o el blog de Domingo Méndez. Todos ellos reflejan un mismo sentimiento: el de transmitir a los niños los nuevos modelos de la sociedad actual, a través de iniciativas 2.0 que nacen en su propio entorno y con las que deben comenzar a trabajar de manera integrada al resto de sus procedimientos de aprendizaje. Sus palabras y comentarios llegan a las aulas de todo el país, especialmente en las etapas de Infantil y Primaria.

En estas fases de la educación existen otras referencias importantes como El Asteroide 331, creado por el maestro de Educación Primaria César Grau, o El Rincón de la Maestra, de la profesora de Infantil Olga Catasús, en los que los alumnos aprenden a través de los contenidos adaptados al mundo online y a la sociedad actual. Conceptos como la integración de herramientas, la edición, la imagen, las redes sociales dejan atrás otros mecanismos basados únicamente en el lápiz y el papel.

Aprendizaje 2.0

Analizando todos estos cambios que estamos experimentando, muchos expertos en educación coinciden en que cada vez más personas aprenden a través de sus propios PLE (Personal Learning Environment: Entorno Personal de Aprendizaje), sus pequeños espacios personales formados por las páginas web que visitan, las herramientas que utilizan, sus redes sociales, incluso las personas que ellas mismas consideran interesantes para su conocimiento y a quienes siguen. Los profesionales son conscientes de ello y trabajan para adaptar el método a estas nuevas dinámicas de aprendizaje.

Estos expertos aseguran que nos encaminamos a un futuro en la educación en el que cada vez es menos importante la certificación académica (títulos, Universidad…) frente al aumento de la importancia del hecho de obtener un buen PLE. En estos entornos personales de aprendizaje, los propios alumnos pueden sentirse más motivados a la hora de investigar, conocer, analizar, comparar… Y este proceso permite que el aprendizaje sea más rápido, más eficiente y fomenta la creatividad. Sin embargo, también es verdad que si es el propio alumno quien selecciona sus contenidos en función de sus gustos y tendencias personales, existe una amplia cultura general que puede no llegar hasta sus sentidos. La decisión es difícil: ¿la solución podría ser abogar por un modelo mixto? El debate está servido…

A favor o en contra, la realidad es que la cultura 2.0 va más allá de la introducción de las nuevas tecnologías en las aulas y su inclusión en los nuevos modelos de educación. Tiene un carácter mucho más amplio, incluye una nueva forma de relación interpersonal y a vivir de esa forma hay que enseñar desde las escuelas, para ser justos y preparar a nuestros alumnos para la sociedad 2.0 que les espera.

Marta Turiño

@MartaTrg

Recursos Humanos, 2.0, felicidad y otras historias

Internet, Medios sociales, Opinión, Redes Sociales, Relaciones con Medios Sociales

Recursos Humanos, 2.0, felicidad y otras historias

No hay comentarios 20 December 2011

Los departamentos de RRHH podrían (o deberían) ser pequeñas islas en búsqueda de la felicidad de los empleados dentro de una compañía. Captar el mejor talento para integrarse en un equipo, retribuir a la plantilla justamente, incentivar y motivar al equipo, comunicar e intercambiar ideas, debatir y compartir iniciativas… eso debería encaminar a los equipos a la felicidad, ¿no creéis?

Las nuevas herramientas propias del social media están revitalizando herramientas que hasta hace poco se consideraban en declive, como las intranets, ya que ahora más que nunca es fácil compartir, debatir, dialogar, intercambiar. Así, aplicar el 2.0 a las prácticas propias de los RRHH sería fácil si las empresas tuviesen integradas en su ADN estrategias de relación en medios sociales… pero lamentablemente esto no es siempre así.

Creo que igual que se implantó en su día la informática en cualquier tipo de negocio, por pequeño y reticente que fuese, al final el peso del 2.0 acabará cayendo como evidencia absoluta en las mentes de todos nosotros y seremos capaces (o no tendremos más remedio) de aplicar esta realidad, que ya es el presente y no el futuro, y que es capaz de acelerar el cambio y la innovación como ninguna otra.

¿Y donde están las ventajas del 2.0 aplicadas a los RRHH? Pues casi me da pereza iniciar una lista, ya que la pregunta debería ser: ¿dónde está el inconveniente? Pero como en Best Relations somos evangelizadores 2.0 “non-stop” me pongo a ello. Allá va:

  • Recruiting 2.0 – Captar talento y encontrar el perfil que necesitamos no es siempre fácil y, a pesar de la altísima tasa de desempleo que nos domina y nos atenaza, no siempre encontramos personas que se ajusten a las necesidades de incorporación de nuevo equipo. Seguramente esto se debe a que no buscamos bien. Pues bien, el 2.0 aporta beneficios como la viralización, permitiendo alcanzar una masa mucho más amplia y, por ello, llegando a más personas que pueden cumplir los requerimientos que necesitamos. Además, los responsables de selección de personal cuentan con un arma increíble no sólo para validar referencias, sino para hacer una primera criba a través de la monitorización de la identidad digital de los candidatos. Por supuesto, en la selección, se eliminan fronteras, físicas, estructurales y culturales.
  • Crowdsourcing – Si el 2.0 es algo, eso es, sin duda, diálogo e intercambio de ideas y esto ¿qué es para una empresa? Es una mina de ideas, de conocimiento, de saber… que bien aprovechado, puede ser la chispa para el cambio y la innovación desde dentro.
  • Pasamos de crear equipo a crear comunidad – en mi opinión, ésta es la revolución. Es más sutil, es menos cuantificable, pero sin duda, puede marcar la diferencia. Sentirse parte de un equipo es muy bueno, pero ser parte de una comunidad implica un enganche emocional, una ligazón mucho más profunda hacia la compañía. ¿Y eso qué implica? Pues una vez más, una gran ventaja para la compañía, que puede llegar a estar unida con sus empleados más allá de lo laboral. Esto es un pensamiento ideal, pero ahí está el reto. Quien sea capaz de lograrlo, triunfará más allá de lo empresarial.

Estas son algunas de las posibilidades del 2.0 aplicado a los RRHH. ¿No las consideráis muy atractivas y muy motivadoras?

Begoña González

@begoglez

Pico y pala para construir comunidades culturales comprometidas (II)

Medios sociales, Opinión, Redes Sociales, Sin categoría, Tutoriales

Pico y pala para construir comunidades culturales comprometidas (II)

No hay comentarios 09 December 2011

Cerramos con este post el tema iniciado el viernes pasado

La integración coherente de los medios sociales 2.0 en el sector cultural y en la estructura de tu organización puede aportar nuevos valores diferenciales que te permitan dar saltos cualitativos respecto a tu competencia.

A partir de ahora resultará mucho más sencillo generar comunidades online afines a los  intereses de tu producto cultural si logras crear un grupo activo basado en la colaboración de los miembros, siendo esos mismos los que aportarán opiniones y soluciones que ayudarán a ampliar el valor del producto cultural. Las plataformas tecnológicas no constituyen un fin en sí mismas. Se trata de nuevas herramientas que hay que integrar con los aspectos tradicionales de la profesión. Esta integración sólo es posible gracias a un enfoque híbrido.

Entendamos los hábitos de conducta actuales

En estos últimos 15 años, la tecnología 1.0 y 2.0 ha sido plenamente adoptada por los jóvenes y en gran medida por las personas de mediana edad. Al principio todo era buscar información, después registrarse como usuarios, más tarde empezaron las ventas online (libros, música…) o el uso gratuito de servicios (Skype, Gmail…). En la actualidad, la penetración de usuarios en las redes sociales ha sido tan grande y se ha realizado en tan corto plazo de tiempo que los hábitos de conducta de los usuarios demuestran que han perdido el miedo a mostrar su propia identidad.

Teniendo en cuenta los nuevos hábitos de conducta, cada vez más habituales entre los usuarios de internet, las organizaciones culturales deberían lanzarse a establecer un diálogo más personalizado y directo con las personas. De esta forma redundará favorablemente en la información y financiación de los proyectos de la organización.

Asumamos los retos

Converger la gestión tradicional de las organizaciones culturales con los medios sociales 2.0 es un duro ejercicio e implica prepararse para afrontar retos como:

  • La cesión de poder a los usuarios mientras que las organizaciones culturales pierden gradualmente el control sobre la información.
  • Dedicación permanente (24horas/7días). El 50% del trabajo en medios sociales es de gestión de relaciones, para ello hay que dedicarle tiempo de forma constante.
  • Medición convergente y unificada. La visibilidad y el impacto como base de medición de las relaciones sobre medios sociales debe complementarse con la analítica web/SEO (Search Engine Optimization), la opinión de los receptores, y las investigaciones cualitativas/cuantitativas ofrecen unos datos que permitirán tomar decisiones con mayor rapidez consiguiendo un mayor ahorro de costes y efectividad del servicio.
  • Incorporación del responsable de comunidad/medios sociales a la organización cultural. La función de gestión de relaciones con la comunidad online será transversal integrándose en las áreas de marketing, ventas, administración y proyectos.

En resumen, que una persona/cliente adquiera un producto cultural no será tanto el resultado de una estrategia de “desarrollo de una nueva audiencia” si no de la creación y mantenimiento a largo plazo de una comunidad cultural comprometida que, gestionada a través de plataformas online, generará eficacia, ventas y ahorro de costes. Por tanto, el concepto “audiencia” gradualmente va a desaparecer implicando la convergencia e hibridez del mundo online con el offline. Los que, ahora, cojáis el pico y la pala para trabajar vuestras comunidades online, mañana disfrutaréis de las ventajas de unas relaciones sólidas, de confianza y recíprocas.

Artículo publicado en la revista Gestión Cultural

Ignasi Vendrell

@ignasivendrellv

Pico y pala para construir comunidades culturales comprometidas (I)

Internet, Medios sociales, Redes Sociales, Relaciones con Medios Sociales

Pico y pala para construir comunidades culturales comprometidas (I)

1 Comentario 02 December 2011

Al mismo tiempo que van desapareciendo la publicidad y el marketing tradicionales, también se llevan con ellos los conceptos que han generado como los de “desarrollo de nuevas audiencias” y públicos.  ¿Quién se lo iba a imaginar 5 años atrás? Ahora es el momento hablar de personas y de su pertenencia a las comunidades. Por lo que nos vamos a ver obligados a usar el pico, la pala y la regadera para cavar, plantar y regar en los Medios Sociales.  En poco tiempo germinará una comprometida comunidad con la que mantendrás amenas conversaciones sobre tu proyecto cultural y desde donde esas personas comprarán tu producto. ¿Estás listo? Pues… manos a la obra.

Los conceptos evolucionan

Desde los años 90, la captación de audiencias en el ámbito cultural  ha tenido dos enfoques dependiendo de que se tratara de cultura con financiación privada o con financiación pública.

En el primer caso, la aplicación del marketing tradicional a los productos/servicios culturales tenía un objetivo claro: maximizar el beneficio aumentando la frecuencia de la audiencia existente o mediante la búsqueda de otra similar. Durante la ejecución, se tenían en cuenta: a) la de educación (webs, folletos, eventos paralelos), la fidelización (clubs VIP, sorteos) y la extensión (promociones tipo 2×1 o member get member).

En el caso de la cultura financiada mediante fondos públicos y con el objetivo de democratizarla para que estuviera al alcance de todos, se hacía especial hincapié en hacerla accesible a los grupos social y culturalmente más excluidos. Sobre el año  2000, Nobuko Kawashima apuntó la importancia de llegar a la audiencia a través de su propio entorno (target-led) para lo que proponía establecer un contacto mucho más cercano con ella, invitando, por ejemplo, a colectivos/personas interesadas a que asistieran a los ensayos finales de una performance para que posteriormente expresasen su opinión e incorporarla a la producción final. Podríamos decir que esta idea es el germen de lo que hoy llamaríamos en los medios sociales, el crowdsourcing co-creativo, en el que la conversación, la colaboración, la reciprocidad, la horizontalidad se desarrollan desde un entorno propio, único, comunitario y segmentado. Por citar un ejemplo reciente, en el proyecto www.holaestashaciendounapeli.com los participantes crean, desarrollan y ejecutan el proyecto.

Interpretemos el entorno

  • ¿Nuevos vocablos?:  tags, SEM, bookmarks, RSS, podcasts, widgets
  • ¿Nuevos conceptos?:  microblogging, agregadores, gestores de comunidad, videostreaming, redes sociales/profesionales
  • ¿Nuevas marcas?
  • ¿Nuevas herramientas y plataformas?: Facebook, Twitter, Youtube, Delicious, Netvibes, Flickr
  • ¿Nuevas tecnologías?: Web 2.0, CSS, geolocalización, realidad aumentada…

Y todas estas “novedades”… ¿para qué? Pues… para ganar eficacia, vender más y ahorrar costes y en definitiva abrir una gran ventana al exterior que permita contar con la adhesión de personas a las que explicarles de forma directa tu proyecto cultural. A esta “novedad”, actualmente se la denomina medios sociales. No son medios de comunicación; son lugares,  igual que los bares, las plazas o los mercados, donde las personas se encuentran y en los que se dialoga mediante texto, audio, vídeo, fotos, etc. Lo destacable es relacionarse con esas personas evitando centrarse en la tipología de tecnología que usan.

La base del funcionamiento de los medios sociales es la interacción de los usuarios, los que entre otras cosas, se piden consejo unos a otros para tomar decisiones, como por ejemplo, para comprar el producto cultural con mejores referencias, el más adecuado para la ocasión, el más ajustado a su economía, o incluso a quién ofrecer una donación. Además, tienen en cuenta las recomendaciones de aquellas personas que les parecen creíbles.

Los contenidos de los medios sociales provienen de las personas, como, los usuarios asistentes a un evento/producto cultural, empleados, periodistas/bloggers, clientes, familia… La información es incontrolable, ya que millones de personas se convierten en portavoces de mensajes, que permanecen en las plataformas para siempre.

Organizaciones como el Museo Reina Sofía, la San Francisco Simphony, u Hombres G han sabido “dialogar o conversar” con sus públicos. Otras marcas han vivido auténticas pesadillas por no haberlo hecho. Lo que sí es de vital importancia es una planificación adecuada de estrategias de medios sociales evitando la improvisación.

Artículo publicado en la revista Gestión Cultural

Ignasi Vendrell

@ignasivendrellv

Cómo medir las relaciones en medios sociales: 100 criterios fundamentales

Medios sociales

Cómo medir las relaciones en medios sociales: 100 criterios fundamentales

No hay comentarios 29 November 2011

La amplia disponibilidad de datos es una de las ventajas de los medios sociales frente a los entornos offline. Sin embargo, el problema surge a la hora de establecer los KPIs adecuados para evaluar la estrategia de comunicación y las relaciones en el mundo digital. ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta? ¿Tenemos que centrarnos en parámetros cuantitativos o debemos incluir otros de aspecto cualitativo?

Para ayudar a centrar el objetivo, os traemos un documento práctico con una lista de los 100 criterios fundamentales para medir las relaciones en medios sociales. La fuente original es David Berkowitz, Senior Director de Emerging Media & Innovation de la agencia 360i y autor del blog Marketers Studio, una fantástica referencia en el campo del marketing online. La traducción y adaptación corre a cargo del presidente de Best Relations, Ignasi Vendrell.

Encuesta Dircom: de sorpresas y preguntas adecuadas

Medios sociales

Encuesta Dircom: de sorpresas y preguntas adecuadas

No hay comentarios 07 November 2011

¿Crees que tienes dominio de lo que significa incorporar la perspectiva de los “social media” a la actividad de tu empresa? ¿Sabes exactamente el alcance de tus acciones, el porqué de tu presencia digital, la relevancia del impacto que puedes lograr y la implementación de las diferentes disciplinas ad hoc en tus áreas de actividad? Esto es parte de lo que busca averiguar la última encuesta de la Asociación de Directivos de la Comunicación (Dircom) sobre el uso de las Nuevas Tecnologías en la Comunicación Corporativa.

Si algún ingrediente cabe exigir a una encuesta para que su función sea más allá de confirmar juicios preestablecidos o ratificar convicciones previas, es que tenga capacidad de poner en un brete a los “resabiados”, y provocar una curiosidad sana y proactiva en los participantes más inexpertos.

¿Tu empresa se dedica a la innovación en servicios TIC? ¿Se trata más bien de una medio online repleto de jóvenes y aguerridos informadores? ¿Editas un blog corporativo? ¿Te dedicas a la ingeniería financiera? ¿Eres directivo de una agencia de comunicación, como nosotros? Sea cual sea tu sector de actividad, las preguntas de esta encuesta en la que te animamos a participar están pensadas para ti. Si crees que te movías como pez en el agua con el uso corporativo de las nuevas tecnologías, puede que descubras que estás fuera de juego; y si eres casi un recién llegado a este terreno, tendrás alguna clave de por dónde deben ir los tiros.

Actitud empresarial, uso de perfiles corporativos, importancia de cada uno de ellos, plataformas comunes, y reglas de uso y comportamiento son sólo algunas de las 26 cuestiones seleccionadas por la Asociación. Con los datos obtenidos, se podrá elaborar un completo mapa sobre la realidad en el uso de las Nuevas Tecnologías dentro de la Comunicación Corporativa de empresas e instituciones.

Los foros: el poder en la sombra de los medios sociales

Medios sociales

Los foros: el poder en la sombra de los medios sociales

4 Comentarios 20 October 2011

Siempre que se habla de comunicación o de social media, enseguida nos vienen a la cabeza los términos Twitter, Facebook, LinkedIn, algún blog, Tuenti y un largo etcétera de plataformas. Sin embargo, nadie habla de foros, esos grandes olvidados de los medios sociales y de la comunicación.

Los foros estaban aquí antes que las redes sociales e incluso antes que los blogs, y también muchísimo antes que los “gurús” de Twitter. Hasta el novedoso Klout no es otra cosa que una copia del status que adquirías dentro de algunos foros cuando posteabas o la gente votaba tus publicaciones y subía tu nomenclatura de rango. Siempre me ha gustado definir a los foros como la piedra filosofal del conocimiento en internet. Esto se demuestra al buscar cómo solucionar un problema en Google. Casi siempre hay alguien que ya lo ha preguntado en algún foro y se lo ha solucionado algún usuario experto en el tema. La de quebraderos de cabeza y llamadas al técnico que me habré ahorrado de esta manera.

Incluso esos trolls que infestan los perfiles de clientes en Facebook se han gestado en el cálido anonimato que les proporcionaba un nick (muy creativo en la mayoría de los casos, como por ejemplo Fistro PecaTroll, o algo por el estilo) con el que se dedicaban a hacer spam o a boicotear hilos serios, provocando la ira de muchos usuarios.

Solo hace falta echarle un vistazo a las cifras para darse cuenta de lo importante que son algunos foros españoles en número de usuarios o de posts escritos semanalmente. Por ejemplo, en la última semana se han escrito más de medio millón de post en Forocoches, y eso es mucha gente opinando y compartiendo información, algo que las empresas no deberían olvidar. Otro ejemplo podría ser Canonistas, un foro dedicado a la fotografía que cuenta con más de 90.000 usuarios apasionados, donde los productos son criticados o elogiados de una forma milimétrica y esas opiniones repercuten a la hora de las ventas.  Gaia Online es una anime roleplaying community, que ostenta el honor de ser el foro con más usuarios de toda la red con la nada desdeñable cantidad de más de 25 millones de usuarios.

Otro ejemplo que demuestra el poder de los foros y el afán colaborativo de sus usuarios y cómo se refleja fuera del mundo online sería la acción que los usuarios de Forocoches (decimoquinto puesto del ranking mundial) llevaron a cabo durante la elección del candidato que representaría a España en el festival de Eurovision de 2010 en la que el voto en masa consiguió llevar a la pequeña pantalla a un personaje con nulas aptitudes para la música para así ridiculizar al propio festival.

¿Qué pasará cuando estos colectivos tomen conciencia de su poder? Las marcas saben que esto puede suceder y conocen la importancia de estos usuarios. Por eso, cientos de cibervoluntarios corporativos empiezan a invadir los foros con publicidad disfrazada de opinión. Ahora bien, deberán andar con pies de plomo porque, como dijo Eugene Ionesco, “nadie es dueño de la multitud aunque crea tenerla dominada”.

Daniel Fernández

@boillos

Tintín, #socialmedia de actitud

Medios sociales

Tintín, #socialmedia de actitud

No hay comentarios 18 October 2011

El pasado domingo me eché a la espalda la entrevista a Santiago Campana (Jamie Bell) publicada por El País Semanal. Lecturas de domingo. Bell es el actor que ha vivido 10 años de la sombra y la fama de Billy Elliot, y que si la jugada le sale bien podrá vivir, gracias a Tintín, otros diez años más a lomos de un solo personaje. Además, el filme dirigido por Steven Spielberg, que se estrena a finales de octubre, se centra en la aventura de El secreto del Unicornio, por “ventura” –y por redundancia– el primer episodio del sagaz reportero belga al que tuve la fortuna de echar el lazo, allá por el año 1981. Ha llovido. Sí.

En esas menudencias andaba cuando se me apareció entre ensoñaciones el Tintín 2.0. Mi cacharrito bolsillero (expresión que robo y sin permiso a Stephan Fuetterer) vibró para avisarme de una mention: “@alfonsopineiro Si Hergé fuera contemporáneo tuyo, yo sería un cómic social media”. Firmado: @Tintin2dot0. De cuajo.  Nos hicimos follow mutuo y nos crucificamos a preguntas y respuestas. Y el bueno del dueño de Milú me convenció del asunto: Tintín es #socialmedia nativo. He aquí los motivos, señor juez.

Primero, porque Tintín es un tipo autónomo, independiente y con criterio propio, pero que permanentemente se orienta al engagement de su comunidad. No hay más que recordar su expedición con los sherpas para encontrar a su amigo Tchang, su diálogo con la comunidad romaní a las puertas del Castillo de Moulinsart, o su consagración como gurú frente a los incas en El Templo del Sol. Ejerce un liderazgo, una complicidad y un papel de mediación de conflictos en el que nada hay forzado. Antes bien, es natural y espontáneo, fruto de su conocimiento del medio, su visión trascendental y sus ganas de vivir. Tanto para establecer una política de social CRM, como para redirigir el tráfico hacia nuestra home o ejercer de auténtico content curator, todo gestor de comunidades online debería poner al menos dos veces al mes a un Tintín en su vida.

En segundo lugar, porque la dinamización de su entorno, el apoyo leal de sus “prescriptores” –de lo que hablaremos en un instante– y su implicación en determinadas “campañas” se corresponden con unos valores y un posicionamiento ante el mundo. Dejando a un margen fobias, leyendas más o menos negras, o críticas por ciertas veleidades en los primeros compases del cómic de Hergé, lo cierto es que a Tintín y sus inseparables amigos los podemos encontrar en los ambientes de la Europa del Telón de Acero, del populismo latinoamericano, del poder omnímodo de los Estados-religión árabes, e incluso en el África en la que conviven la hambruna, el asalto de los recursos naturales a manos ajenas, el contrabando de productos y de seres humanos y la violencia. Justo en el extremo opuesto al de su “competidor” Astérix, Tintín es un cómic de adultos concebido para el disfrute de los más pequeños, pero no de manera ingenua, pues aprovecha para diseminar una serie de mensajes y valores. ¿No pregonamos eso en los entornos 2.0? Sí, con la justificación (cierta, además) de que la revolución social media introduce la figura del prosumidor y reglas nuevas por las que no vale el mensaje directo y a bocajarro, sino la implicación de las audiencias, el guiño a sus valores y la triangulación activa de los miembros de  nuestra comunidad. Pues resulta que no son tan nuevas esas reglas “nuestras”. O al menos, no su concepción.

Tercero, porque si de algo puede presumir el del mechón rubio es de ser todo un early adopter. ¿Que cae una Estrella Misteriosa? Allá que se apunta a la expedición científica para desentrañar sus misterios. ¿Que a una eminencia le da por programar el primer Aterrizaje en la Luna? Tintín no va a ser menos y no se va a arredrar por un entrenamiento más o menos exigente. ¿Que hay que buscar El Tesoro de Rackham el Rojo? Pues adelante con el mayor ingenio de exploración submarina que se pudiera imaginar en su época. Con trajes espaciales (incluso con una variante canina para su Milú), botas magnéticas, minisubmarinos con chapa de tiburón o propiedades extraterrestres que producen crecimientos anormales de organismos vivos, Tintín está siempre a la vanguardia de aquello que es previsible… e incluso de aquello que no lo es. Vive a la última, preguntando cuándo caerá la estrella que dejará hecho añicos el planeta, o adelantándose nada menos que 19 años al famoso “That’s one small step for [a] man, one giant leap for mankind”. Casi se puede decir que es en la frase de llegada a la Luna en lo único que la historia viva desmiente al anticipo de Hergé. Y además de early, él y sus amigos son a cual más freaks: detectives gemelos que no dan pie con bola, capitanes de barco borrachos miembros de la Liga Antialcohólica, eméritos profesores más sordos que despistados, divas de la ópera sin divismo ni voz cantábile

Y por si fuera poco, cuarto: el bueno de Tintín es, de profesión, periodista. Uno de esos oficios que ha arribado al entorno social media (empezando por quien esto firma), con una presión laboral y un empuje profesional casi sin par. Fruto, en parte, de la crisis de su sector de origen; y también, por qué no, de que la Comunicación forma, junto con las Relaciones Públicas, el nudo más grueso de esta red de contactos a la que tanto nos gusta añadir métricas, reportes, ROIs, redifusión de contenidos… y en el que no hay social media worker que se precie sin un puntito persistente, y hasta simpático, de vanidad. Mira tú por dónde, lo más parecido a la picaresca del original. Un Tintín al que, por cierto, pocas veces le vemos ejercer su oficio, pues en su biografía sus vivencias ocupan el primer plano. Y con ellas, las de su comunidad. Ser #socialmedia es una actitud, no una pose. Tintín lo sabía más de medio siglo antes del primer tweet.

Llegados a este punto, quise despedirme de @Tintin2dot0, pero me envió un último DM: “Ni se te ocurra publicar esta historia sin invitar a quienes la lean a que añadan sus puntos de vista”. Y como tal traslado su petición para que tú, lector, lectora, añadas el quinto, el sexto o el punto que corresponda, en forma de comentario.

Alfonso Piñeiro

@alfonsopineiro

El proceso de medir cada “milímetro” de una relación

Medios sociales

El proceso de medir cada “milímetro” de una relación

1 Comentario 17 October 2011

El  proceso de medir resultados online y offline se ha ido completando con la plena integración de los medios sociales en la comunicación tradicional pasando a ser actualmente una medición de forma permanente (mensual, trimestral, anual),  y mucho más flexible. De esta forma, conseguimos, en cualquier momento, poder incorporar nuevos criterios que permiten una mayor precisión de los nuevos datos resultantes, así como, mejorar gradualmente el proceso de análisis diario de los datos.

Metodológicamente,  necesitamos seguir al milímetro un proceso y unos pasos que detallamos a continuación:

  1. Identificar personas/públicos con los que se mantiene relación. A los datos demográficos, geográficos y psicográficos de toda la vida, ahora deberíamos incluir también los datos tecnográficos (nivel de uso/consumo de tecnología de cada usuario) y los datos socialgráficos (@juanmarketing) o descripción de la conducta del usuario en su propio medio/entorno.
  2. Definir objetivos para cada público/personas. Difícilmente se puede medir si se ha conseguido o no un objetivo si antes no se especifica  qué es un buen resultado y en qué periodo de tiempo se va a conseguir. Por citar un ejemplo, un objetivo podría ser “incrementar un 12% la concienciación de marca de un producto “X” en el cuarto trimestre”.
  3. Concretar  los criterios de medición (KPI-Key Point Indicators). Cada objetivo tiene que contar con un KPI. Por ejemplo y como continuación del objetivo marcado en el apartado 2, los KPI’s  podrían ser los siguientes: cualquier cifra de visibilidad que sea menor de un 10% objetivo/no alcanzado; entre un 10% y 11% objetivo/bajo mínimos; entre un 11% y 13% objetivo/alcanzado; entre un 13% y 15% objetivo/mejorado; cualquier cifra mayor de un 15% objetivo/exitoso. Otras veces, los KPI’s están vinculados a outputs, a outtakes y a outcomes (ver post “Cómo medir las relaciones”).
  4. Determinar cómo se van a comparar los datos. Cualquier medición debe ser comparativa con otros criterios y periodos de tiempo. Por ejemplo, no es lo mismo comparar la visibilidad de un producto con las de  sus competidores (benchmark) o comparar con la visibilidad obtenida por el mismo  producto el año anterior.
  5. Decidir las herramientas de medición. Afortunadamente, los medios sociales nos ofrecen decenas de herramientas online (Socialmention, Cision, Klout, Google Analytics, Webtrends, Technorati, etc.) que permiten medir el impacto de los objetivos y entender su evolución.
  6. Analizar los datos. La parte más importante de todo el proceso de medición de las relaciones es el análisis de los datos obtenidos. De esta forma se podrá llegar a formular conclusiones válidas para poder tomar decisiones. Toda esa información debe ser gestionable, por lo que esos datos, porcentajes y números tendrán que convertirse en  gráficas y cuadros, los cuales nos permitirán obtener conclusiones.

En resumen, el futuro de la comunicación y las relaciones públicas pasa por la gestión adecuada de las relaciones, y el futuro de la medición entra de lleno en el análisis de esas relaciones. Contar los impactos, forma tradicional de medir, se ha vuelto ya irrelevante (AMEC. Lisboa meeting 2011 3) pero medir las relaciones y gestionar adecuadamente la reputación es una prioridad. Nuevas métricas se están empezando a utilizar para medir las relaciones, como por ejemplo las biométricas entre las que se incluyen los movimientos del ojo, expresión corporal o respuesta facial. Además, cada día surgen nuevas herramientas que nos permiten medir mejor las relaciones, como las de programación natural del lenguaje o text-mining. Otro aspecto a tener en cuenta es que si el entorno web ha sido prioritario en estos últimos años, la medición de relaciones sobre plataforma móvil crecerá enormemente (smartphones, tablets) en el próximo trienio. No obstante, el verdadero desafío será gestionar tal cantidad de información  en un entorno tan cambiante e interpretar esos datos de forma correcta.

¡Bienvenidos a la era de la medición de las relaciones!

Ignasi vendrell

@ignasivendrellv