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Internet, Medios sociales, Redes Sociales

Instagram ya no mola; bienvenido, Social Video Sharing

No hay comentarios 16 May 2012

La socialización de la imagen está a punto de abrir una nueva etapa digital. Es verdad que Pinterest, con su sencilla estructura visual y su propuesta técnica similar a Tumblr, ha logrado llevarse de calle a millones de usuarios en todo el mundo, concentrando más tráfico que redes veteranas y consolidadas. Es verdad que Instagram, con su apertura al mundo Android (más de 50 millones de usuarios nuevos a razón de 5 millones por semana), se ha convertido en la red social móvil favorita de los fotógrafos amateurs. Pero ambas están a punto de dejar paso a otra nueva tendencia. Tomad nota del concepto: Social Video Sharing.

Social Video Sharing es la suma perfecta de móvil, vídeo y microblogging. Es compartir con tus amigos contenido multimedia autoeditado desde tu teléfono y llevarlo más allá de la plataforma con la que lo capturas. Es integrar en todos tus perfiles sociales tus propias reproducciones. Es marcar como favorito contenido ajeno y disfrutarlo con el resto de tus contactos en la Red. Es, en definitiva, pasar de la imagen estática a la imagen en movimiento como contenido rey.

El líder-que no pionero- es Socialcam, una aplicación para el móvil que funciona como red social de vídeo y cuya aplicación para Facebook se ha convertido, en tan solo un mes, en la de mayor crecimiento en número de usuarios en todo el mundo. Cerca de 42 millones de perfiles han descargado la app para que sus contenidos en Socialcam se vean en su muro de Facebook gracias al nuevo sistema de integración Open Graph.

Socialcam viene a ser al vídeo lo que Twitter a los microposts o Blaving o al audio. Su app, disponible para los principales sistemas operativos móviles, facilita grabar contenido y compartirlo inmediatamente con otros amigos dentro de la plataforma o fuera de ella. Los usuarios, además, pueden marcar como favoritos vídeos de Youtube y distribuirlos a su vez desde sus perfiles, incluso desde un PC.

Sin embargo, Socialcam no está sola. De hecho, tiene cierta competencia. Su más fiero rival es Viddy, una app para dispositivos móviles que le sigue los pasos muy de cerca en su integración con Facebook. De hecho, su aplicación para esta red está entre las cinco más descargadas con un crecimiento de más de 2 millones de usuarios en Facebook en la última semana. A diferencia de Socialcam, los vídeos tienen una limitación de 15 segundos, pero eso no ha impedido que muchos personajes famosos, como el propio Mark Zuckerberg se fijaran en ella. Un vídeo de su perrito no solo se ha convertido en uno de los más populares distribuidos en Viddy, sino que también ha hecho sospechar que Facebook podría estar planeando una nueva adquisición, como sucedió recientemente con Instagram.

Todas estas aplicaciones, incluida la más novedosa Klip, presentan importantes similitudes con plataformas que ya conocemos. Por ejemplo, disponen de ingeniosos filtros “instagrameros” para dar un aire original o más profesional a las grabaciones. También asimilan la sencillez de Tumblr al dar la posibilidad de marcar favoritos, comentar o republicar los vídeos distribuidos por otros usuarios. En el caso de Klip, su interfaz para PC recuerda, curiosamente, a Pinterest. Y no parece que sea algo casual.

Pero lo que está disparando su difusión, al menos en el caso de Socialcam y Viddy, es su uso de Open Graph para integrarse con Facebook, llevando así los contenidos a un público potencial mucho más amplio y generando interés entre nuevos usuarios. Viddy, de hecho, es una de las aplicaciones de mayor éxito en iTunes.

La gratuidad y sociabilidad de las anteriores aplicaciones ha hecho, sin embargo, que olvidemos quién comenzó a abrir camino: Qik. Mediante esta app, era -y es- posible realizar retransmisiones en streaming desde un teléfono móvil, mantener vídeo conferencias y también grabar y compartir el contenido, incluyendo otros blogs. No es de extrañar que Skype se hiciera con Qik tiempo atrás. El problema es que su versión gratuita limita la carga de vídeos a un máximo de 25, pero la opción de realizar retransmisiones en directo es un aliciente que sus rivales no son capaces de ofrecer.

Recordad: si la fiebre de Pinterest e Instagram ya os había vuelto locos, esperad a lo que puede provocar el Social Video Sharing… para lo bueno y para lo malo.

Carlos Molina

@molinaguerrero

¿En qué redes sociales debo estar?

Casos Prácticos, Medios sociales, Opinión, Redes Sociales

¿En qué redes sociales debo estar?

1 Comentario 03 April 2012

  • Año 2007. Las redes sociales comienzan a entrar sigilosamente en las vidas de muchos de nosotros. Todos conocemos a alguien que se ha hecho un perfil en Facebook, tenemos un amigo extranjero que nos habla de los beneficios de Twitter y recordamos que todo esto tiene un poco que ver con plataformas que hasta ahora no habían tenido mucho éxito, como Myspace. Se abre el telón.
  • Año 2009. El mundo social media domina ya gran parte del planeta y las empresas comienzan a plantearse: ¿hay que estar? Algunas se crean sus primeros perfiles en las redes sociales; otras prueban con un blog; la mayoría va insertando en su página web iconos de las distintas plataformas.
  • Año 2011. Todo el mundo quiere subirse a un tren que ya se ha puesto en marcha y quiere hacerlo a cualquier precio. Las marcas y las compañías defienden una idea clara: si no estás en las redes sociales, no existes. Sin embargo, esta prisa por formar parte del entramado Social Media, este afán por tener más seguidores que la competencia y por estar más arriba en las búsquedas de Google adolece de una carencia muy importante: la estrategia. Las organizaciones entran en las redes sociales sin tener claros sus objetivos, sin diseñar un plan de actuación y, lo más importante, sin gestionar adecuadamente estas herramientas. La figura del community manager se encuentra aún en una fase inicial en la que siguen sin entenderse cuáles son sus funciones y se le exigen capacidades y formación muy por debajo de la realidad.
  • Año 2012. El community manager se consolida como figura esencial en la estrategia que una empresa quiere desarrollar en los medios sociales. Forma parte de departamentos de Comunicación o Marketing y ofrece conocimientos en redes sociales, comunicación, posicionamiento, marketing y consultoría. La mayoría de las empresas por fin conocen cuáles son las ventajas y los inconvenientes de este mundo y muchas ya crean su estrategia de comunicación en Social Media. Saben que deben crear un plan completo de actuación en las redes, combinándolas entre sí, con unas herramientas determinadas y persiguiendo unos objetivos previamente establecidos.

¿Los medios? Son muchos. Por ello, a día de hoy, el primer error que cometen muchas organizaciones es considerar que “hay que estar en todas las redes sociales”, pero no es así. La estrategia empresarial de las empresas debe ir muy ligada a la estrategia de comunicación en los medios sociales; ésta debe depender de la otra. Es necesario integrar las plataformas sociales en el modelo de negocio empresarial y por ello algunas de las redes serán una prioridad esencial, otras servirán como herramientas de apoyo y otras ni siquiera deberán aparecer en el programa.

La clave es saber: ¿qué redes sociales le convienen a mi empresa?

Tres empresas que encontraron su nicho en las redes

Las siguientes organizaciones y marcas elaboraron una estrategia consolidada en Social Media. Según sus objetivos, decidieron que debían estar sólo en algunas redes y obtuvieron éxito e impactos en ellas.

1.       Real Madrid C.F.: al Club le interesa generar contenido en numerosas plataformas que a su vez fomenten la participación de una comunidad muy diversa. Hombres y mujeres, niños, adultos, empresarios… todos los cuales hacen uso de las redes sociales. 

  • Twitter: le ha permitido comunicar en tiempo real los partidos en varios idiomas: español, inglés y árabe. Creó un perfil japonés gracias a un partner que le permitió formar parte del universo nipón, en el que encuentra millones de seguidores.
  • Facebook: tienen más de 26 millones de seguidores y la dinamización es constante. Además de tratar el día a día deportivo en el club, se genera contenido paralelo que resulta de interés a la comunidad.
  • YouTube: Con casi 139 mil suscriptores, elaboran una estrategia conjunta con el resto de redes y optimizan los beneficios del vídeo y la imagen.
  • MyMadrid: aplicación y red social móvil propia que les permite diferenciarse y mantener unida a su comunidad.

2.       Ryanair: la aerolínea mantiene una estrategia muy sólida en redes sociales: la de “no estar”. Por objetivos y decisión de negocio, decidieron no formar parte del mundo social media:

  • Su presencia se limita -y no por ello es escasa precisamente- a los grupos creados por los usuarios, perfiles de noticias y los comentarios de otros.
  • Con ello, mantiene una imagen de marca consolidada: perjudicial en gran medida por las quejas de millones de usuarios, pero beneficiosa en la mayor parte porque le dan publicidad (y todo el mundo es consciente de las limitaciones de la compañía) y se fomenta esa identidad perseguida de “líder del low cost”.

 3.       CMT – Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones: los contenidos relevantes para la comunidad de la CMT son muy especializados. Por ello, a esta organización no le resultaría estratégica una red social generalista o que se dirigiera a un público muy heterogéneo. Su programa en social media se centra en:

  • Twitter: son muy dinámicos y se dirigen a su comunidad con contenido que les puede interesar, centrándose en los sectores de negocio de la compañía. Tiene casi 8.500 seguidores.
  • Blogs: la CMT ha creado dos blogs corporativos, uno de ellos en Tumblr, por lo que la compañía está en constante actualización e incorpora a su estrategia las últimas herramientas de Social Media.
  • Vídeo: mantiene canales de vídeo en YouTube y en Vimeo, donde ofrece contenido especializado a su comunidad. Se trata de una plataforma que le es muy útil para mostrar contenido muy concreto, segmentado y poder dinamizarlo en las otras redes.
  • Fotos: su perfil de Flickr le permite gestionar el mismo tipo de contenido que Vimeo en cuanto a especialización, pero en cuanto a imágenes se refiere. Es una plataforma de apoyo que también le permite dinamizar por otras vías. Recientemente, el organismo ha inaugurado su perfil en Pinterest, donde comparte un tablero con gráficos sectoriales.

Todas estas organizaciones y muchas más saben optimizar los beneficios que ofrecen las herramientas de los medios sociales. Todas ellas y muchas más han elaborado una estrategia en la que se detalla cuáles son los objetivos que persiguen, a través de qué medios y con qué posibilidades. Y todas ellas y muchas más figuran a la vanguardia de los medios sociales, de forma que conocen muy bien el sentido de cada uno de ellos, su verdadera utilidad dentro de su estrategia particular y saben integrarlos de manera óptima en su modelo de negocio. Porque hay que saber estar, pero también saber dónde estar. ¿Y a ti, qué redes sociales te interesan más?

Marta Turiño

@MartaTrg

Leer antes de olvidar: de las nuevas condiciones de Google a la censura en Twitter

Internet, Medios sociales, Redes Sociales

Leer antes de olvidar: de las nuevas condiciones de Google a la censura en Twitter

1 Comentario 31 January 2012

El pasado 28 de enero se celebró en toda Europa el Día de la Protección de Datos. Seguramente, no es la fecha más popular del calendario, ni le habremos prestado la atención que se merece porque sólo nos acordamos de los datos personales cuando truena. Lo normal es que dependamos de la bondad de los extraños, como la Blanche de “Un tranvía llamado deseo”, y pulsemos “aceptar” en todas las condiciones de uso que se nos pongan por delante cuando nos instalamos una aplicación o creamos un perfil en una red social.

Luego llegan el llanto y el crujir de dientes. ¿Que Facebook modifica de nuevo la configuración de privacidad? ¿Que Twitter anuncia que permitirá la censura de determinados contenidos en ciertos países que “difieren” de sus ideas “acerca de la libertad de expresión? ¿Que Google comunica que, desde marzo, se aplicará una política de privacidad única para todos sus productos? Pues corremos a quejarnos en todos los foros, a acusar a las empresas de ignorar a los usuarios y de hacer con nosotros, nuestros datos y nuestra voluntad lo que les da la real gana.

Será que no estamos avisados. Antes de utilizar ninguno de estos servicios, se nos ponen por delante condiciones, términos y normas que no dudamos en aceptar sin leer. Es cierto que, en la mayoría de las ocasiones, no nos queda otra porque trabajamos en este ámbito y utilizamos sus plataformas como herramienta profesional. También es verdad que la letra es muy pequeña, y no le falta razón a los que ponen en duda que ciertos puntos entren en colisión con las normativas de según qué países.

Ahora bien, ¿crees que sabes lo que estás aceptando cuando validas una casilla o pulsas “aceptar” según dónde? Hagamos la prueba. A continuación vas a encontrar cinco puntos pertenecientes a las condiciones de uso de otros tantos servicios. ¿Sabrías decir a cuál pertenece cada uno? La solución, al final.

1. “Al subir contenido o al enviarlo por otros medios a nuestros Servicios, concedes a XXX (y a sus colaboradores) una licencia mundial para usar, alojar, almacenar, reproducir, modificar, crear obras derivadas (por ejemplo, las que resulten de la traducción, la adaptación u otros cambios que realicemos para que tu contenido se adapte mejor a nuestros Servicios), comunicar, publicar, ejecutar o mostrar públicamente y distribuir dicho contenido.”

2. “Al hacer accesible el contenido de cualquier miembro a través del sitio, la aplicación o los servicios, por la presente concedes a XXX una licencia libre de derechos, global, irrevocable, perpetua, no exclusiva y transferible, con derecho a ceder a terceros, usar, copiar, adaptar, modificar, distribuir, licenciar, vender, transferir, mostrar públicamente, ejecutar públicamente, transmitir, difundir, emitir, acceder, ver o explotar de cualquier otra forma dicho contenido de un miembro en, a través de o mediante cualquier medio del sitio, aplicación o servicios.”

3. “Requisitos para utilizar el servicio.
Para poder utilizar el Servicio debes cumplir los siguientes requisitos y declarar y garantizar que:(1) eres mayor de 18 años; [...] (3) no eres un competidor de XXX ni estás utilizando los Servicios para competir con XXX; (4) sólo mantendrás una cuenta XXX al mismo tiempo.”

4. “Eres el propietario de todo el contenido y la información que publicas en XXX.
[...] Si eres un desarrollador u operador de una aplicación de la Plataforma o de un sitio web, se aplicarán las siguientes condiciones adicionales:
[...] No garantizamos que la Plataforma será siempre gratuita.”

5. “El usuario acepta que este permiso otorga el derecho a XXX de poner a la disposición de otras compañías, organizaciones o individuos asociados con XXX del Contenido para la sindicación, difusión, distribución o publicación de dicho Contenido en otros medios y servicios, según a nuestros Condiciones generales para utilizarlo.”

Siempre puedes hacer como Butters en esta parodia que realizó South Park llevando al extremo el significado y las consecuencias de leer las condiciones de servicio. ¿Pulsarías tú “decline”?

 

Solución:
1. Google
2. Pinterest
3. LinkedIn
4. Facebook
5. Twitter

 

Carlos Molina
@molinaguerrero

Hoax y scam: en internet siempre es 28 de diciembre

Internet, Opinión, Redes Sociales, Tutoriales

Hoax y scam: en internet siempre es 28 de diciembre

1 Comentario 28 December 2011

Seguro que hay algún joven (o no tan joven) incauto que aun no se ha dado cuenta que día es hoy. Pues bien, hoy es el día en el que los medios de comunicación exprimen su creatividad y sentido del humor para intentar colarnos alguna noticia falsa, loca e irreverente a los inocentes que estamos al otro lado del monitor.

Esta fecha sólo es celebrada en el mundo hispanohablante, ya que en el resto del mundo (Italia, Francia, Portugal, Alemania, Polonia, Reino Unido, Estados Unidos y otros países) se  celebra el 1 de abril. Así que ya lo sabéis: españoles que vivís en el extranjero, ese día tened el radar bien alerta.

Por todo lo anterior, no hay ningún otro momento mejor que hoy para dedicar un post a todos aquellos hoax que pululan y revolotean por la red desde los tiempos en los que Messenger e IRC eran los amos del cotarro 1.0.

Un hoax es un bulo o noticia falsa, un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real. Todo empezó en el mundo offline, con historias que corrían de boca en boca como la pólvora. Quién no se acuerda de la historia de un famoso cantante, un bote de Nocilla y un programa de televisión. Pero gracias a la democratización del correo electrónico en nuestro país de la mano de Mixmail, Yahoo! y Hotmail junto el con el anonimato y la velocidad de difusión que la red proporcionaba, los hoax empezaron a inundar las bandejas de entrada de los usuarios.

Haciendo un poco de memoria recuerdo tres que me llamaron poderosamente la atención. El primero era la historia de un niño con una enfermedad rara que necesitaba que reenviaras  a todos tus contactos ese mail, puesto que si llegaba a los 500.000 reenvíos, Bill Gates (que los seguía todos muy de cerca) costearía su operación. Otro era el mail que nos advertía de que Nokia estaba regalando móviles y que aquella era tu oportunidad de conseguir uno. Aunque el que recuerdo con más cariño es en el mail que te mandaban Andy y John, los supuestos directores de Messenger, en donde te avisaban de que Messenger iba a cerrar. Esto sucedería, según contaban, porque muchas personas desconsideradas tenían varias cuentas y, en aquel momento, solo quedaban 578 nombres libres. Eso justificaría que el uso de Messenger y Hotmail tuviera un coste económico, aunque había una forma de librarse de pagar: reenviar ese mail a 18 contactos. Seguro que conoces a alguien que lo hizo.

Pero ahora que Messenger ha caído en el pozo sin fondo espartano después de que Facebook y GMail le dieran la patada al mas puro estilo “Leónidas”, poco importaría que nos quitaran la cuenta J.

Hay que diferenciar entre hoax y scam. En el primer caso, sólo se produce un engaño por el mero hecho de hacerlo, sin ánimo de lucro. Pero si ese engaño supone pérdida monetaria se considera scam. Además, este terminó no sólo se refiere a estafas por correo electrónico; también se le llama scam a sitios web que tienen como intención ofrecer un producto o servicio que en realidad es falso. Se tratan, por tanto, de una estafa.

Hoy en día estos bulos continúan aprovechando las nuevas plataformas y se siguen reinventando cada día. De hecho, han dado el salto a WhatsApp, la popular aplicación de mensajería para el móvil. Una reciente oleada de mensajes advertía a los usuarios de que el servicio también iba a tener que cerrar y, para evitarlo, el usuario tendría que reenviar el mensaje a todos sus contactos para que no desactivaran su cuenta (resulta increíble que la gente se lo siga creyendo).

En Facebook también se crean páginas falsas. Una de las más llamativas ha sido la de un sitio web que te invitaba a ingresar dinero para el funeral de Steve Jobs. En ella se pedía que donaras un primer SMS a modo de despedida, posteriormente un mensaje para una sociedad de cáncer de páncreas estadounidense y, como última colaboración, que compraras algún dispositivo Apple.

La Asociación de Internautas realizó hace tiempo un estudio independiente a más de 3.000 internautas demostrando que el 70% no sabe distinguir entre una noticia verdadera y un rumor. Conozco a más de uno dentro de este 70%.

Por último, os daré un consejo para diferenciar la información fidedigna de los hoax: SENTIDO COMÚN. Aunque si es algo de lo que careces, te daré otro consejo: en caso de duda, ALT+F4.

Daniel Fernández

@boillos

Cambios en el mundo Twitter: ¡Y el pajarito voló!

Internet, Medios sociales, Redes Sociales, Tutoriales

Cambios en el mundo Twitter: ¡Y el pajarito voló!

3 Comentarios 12 December 2011

Ahora que por fin nos hicimos a la idea de los últimos cambios de Facebook y de que hemos interiorizado aquello del teletipo y el timeline, parece que Twitter también tiene algo nuevo que decir a sus usuarios. ¡Agárrense que vienen curvas no aptas para nostálgicos!

Un amigo, ajeno a la profesión, me ponía ayer en un aprieto con la siguiente consulta (cuasi trabalenguas): “si Google es el nuevo Microsoft, Facebook es el nuevo Google, Twitter el nuevo Facebook… ¿quién es el nuevo Twitter?”. Yo tampoco lo sé, pero todos sabemos que soy muy osada y me gusta “eso de observar y vaticinar”, así que hoy quiero contaros mis impresiones y repasar con vosotros algunos puntos relacionados con el rediseño web y móvil con el que Twitter nos sorprende estos días:

  • Aún no está disponible para todos los usuarios: la tweetsfera está revolucionada y el poder del boca-oreja puede hacerte pensar que verás los cambios nada más entrar en tu cuenta. Sin embargo, Twitter todavía no ha lanzando el diseño oficial. Si no puedes esperar y tienes un dispositivo con iOS o Android, tienes la opción de adelantarte y descargar la nueva versión de la aplicación de Twitter para estos sistemas operativos. Si te identificas  en tu cuenta desde el dispositivo, al cabo de un rato, tendrás acceso al nuevo diseño de la versión web desde tu ordenador.

  • “Home”, “Connect” y “Discover”: el nuevo Twitter se estructura sobre estas tres secciones destacadas en la página principal de cada usuario, que se verán de forma idéntica desde cualquier dispositivo. Desde “home” veremos, a la derecha, los tweets y, a la izquierda, el espacio para twittear, junto con el avatar. “Connect” recogerá todas las menciones, retweets, favoritos, etc. que el usuario reciba. Por su parte, “Discover” servirá para recomendarnos y ayudarnos a encontrar no sólo usuarios con perfiles o intereses semejantes a los nuestros, sino también contenidos de nuestro interés, basados en ítems como tu localización, el tipo de conversaciones que mantenemos y los usuarios a los que seguimos.
  • Versión web de TweetDeck: el popular gestor de perfiles que hace poco había sido adquirido por Twitter, también llega con energías renovadas, aunque la versión web sólo está disponible para usuarios de Chrome o Safari y no cuenta con alguna de las funcionalidades a las que la versión para escritorio nos tiene acostumbrados. Por ejemplo, no es posible gestionar las listas desde el cliente, no se pueden utilizar acortadores de URL personalizados y tampoco es posible actualizar redes sociales como Linkedin o Foursquare (aunque –¿curiosamente?– Facebook sí sobrevive). Pero podemos alegrarnos de que la versión web nos ofrece la posibilidad de programar tweets a determinadas horas.
  • Las “brand pages” ya están aquí (aunque no está claro si serán gratuitas): Twitter ha anunciado la puesta en marcha de “páginas para empresas” con características adicionales. Si lo prometido es deuda, muy pronto las marcas podrán customizar el encabezado y diseño de sus páginas y colocar en ellas un banner o pre-configurar un tweet determinado en la parte superior del timeline, para que sea siempre visible y no se pierda en el maremagnum de actualizaciones. Por el momento, estos perfiles están disponibles solamente para un grupo reducido de grandes empresas, como HP o McDonalds, pero, siguiendo la estela de redes sociales como Facebook o Google Plus, se espera que se amplíe el círculo, progresivamente, a todas las marcas.

Dejando a un margen las páginas de empresas –que también–, se supone que los cambios persiguen una misma motivación: facilitar la navegación de los usuarios. A partir de ahora, con un clic se podrá desplegar la actividad asociada a cada uno de los tweets, ya sea en forma de conversaciones o de vídeos y fotos. “Bien, vale….”. Pero yo me pregunto: ¿visualizar los elementos multimedia de un vistazo no nos hace perder, en parte, la naturaleza textual de la herramienta, acercándola más a un “muro de Facebook”?

En palabras de Jack Dorsey, cofundador de Twitter “estamos centrando los esfuerzos en que la platafoma pueda llegar a cada persona del planeta”. ¡Ah! ¿Pero no era Twitter “otra cosa”?  ¿No era el espacio para las micro-conversaciones y la segmentación vertical? ¿Es necesario acercarse tanto a una red social “mass media” para encarar el futuro?

A medida que los cambios se vayan implantando, tendremos ocasión de ver cómo responden los usuarios, que es en el punto en el que verdaderamente Twitter se juega la partida. Yo también comulgo con el tópico de “renovarse o morir” y me alegro de la llegada de las páginas de empresa. Pero, ojo y cuidado, no nos desvirtualicemos para encarar el futuro…

Si has llegado al final de estas líneas, no hay otra: estoy segura de que eres usuario de Twitter, así que me encantaría que compartieses tus impresiones conmigo. ¿Ya has probado la nueva versión? ¿Qué te ha parecido? Let´s fly together!

Laura María Vázquez
@lauramaria_vaz

Facebook: ¿más cambios suponen menos seguridad?

Internet, Opinión, Redes Sociales

Facebook: ¿más cambios suponen menos seguridad?

2 Comentarios 21 November 2011

Facebook, antes molabas”. Es el pensamiento de miles de usuarios de la red social por excelencia tras los primeros cambios que Mark Zuckerberg y los suyos  han ido realizando en la red social para que nos vayamos haciendo a la idea de lo que va a venir: el novedoso Timeline.

Desde que se comenzaron a realizar dichos cambios, los usuarios no han parado de quejarse en cuanto a política de privacidad se refiere. Creen que han perdido sus derechos al mostrarse, según ellos, todo lo que realizan en cada momento.  Facebook  nos da dos opciones: “si no quieres que alguien vea algo, no lo publiques” o, si lo prefieres, “decide quién ve dicha publicación”. Nosotros nos preguntamos: ¿tienen razón?

Eugene Kaspersky, CEO de Kaspersky Lab, ha hablado de una serie de pasos que serían necesarios para que los usuarios puedan usar Facebook de forma segura. Por un lado, se deberían endurecer los controles mínimos de privacidad, ya que cualquier “atacante” puede convertirse  en amigo de una posible víctima y acceder a información personal del usuario. Por otro lado si un usuario desea dejar de formar parte de la red social, se debería respetar dicha decisión y borrar por completo su perfil sin que requiera para ello una solicitud especial, así como dejar claro qué aplicaciones son de confianza para poder asegurarse que no puedan dejar una puerta abierta a tu perfil. Eugene propone también que se desarrolle una aplicación que genere al mismo tiempo una contraseña aparte de la original (que se envía  al correo electrónico) y al teléfono móvil.

¿Está nuestro perfil completamente seguro? Era la pregunta que muchos usuarios se estaban haciendo desde que se avisó de que Anonymous atacaría Facebook el pasado 5 de noviembre a modo de denuncia ante la falta de respeto sobre la privacidad de los usuarios. Todo parecía haberse apaciguado tras comprobarse que dicho día no se produjo acontecimiento alguno. La red social volvía a la normalidad. Pero llegó el 14 de noviembre y…

“Extra! Extra! Facebook ha sido hackeado!” La noticia comenzaba a correr como la pólvora por blogs, foros y Twitter.  Días atrás comenzaban a llegar denuncias de perfiles hackeados en los que aparecían imágenes pornográficas o violentas, tal y como ha reportado ZDnet.com, donde comenzaron a hacerse eco de las diversas quejas sobre el ataque. Los usuarios denunciaban que las imágenes aparecían en su timeline o en su tablón; incluso algunas personas decían que se les había añadido un “me gusta” a dichas fotografías sin su consentimiento. Enlaces a diversos videos y mensajes falsos en el chat son otros de los diversos problemas que causaba dicho ataque.

El pasado miércoles, ZDnet.com lanzaba la noticia: Facebook había conseguido identificar a los autores del ataque, aunque sin sacarlos a la luz. Por eso muchos siguen apuntando a Anonymous como el cerebro detrás de la historia, ya que, supuestamente, el grupo habría amenazado el viernes anterior con lanzar un ataque de malware muy sofisticado. La noticia, sin embargo, fue desmentida, y ahora hay quien apunta a 4Chan.

Según Andrew Noyer, portavoz de Facebook, los supuestos hackers habrían aprovechado una vulnerabilidad de cada navegador que les permitió ejecutar un código Javascript que les daba acceso al manejo de cada sitio web donde se encontrase el usuario. No se ha aclarado aún cuál es el navegador por el cual los hackers  han conseguido infiltrarse con mayor facilidad. Según Facebook, la pelota está en el tejado de los desarrolladores de cada navegador, que deben ser los encargados  de tapar esa puerta trasera.

Yo, por si acaso, he empezado a informarme sobre Trusted Friends, una nueva herramienta habilitada por Facebook para poder desbloquear una cuenta personal si ésta ha sido hackeada. El funcionamiento de Trusted Friends se basa un código que se reparte entre 3 ó 5 personas de confianza que el usuario elige previamente. Si no recuerda su contraseña o pierde el acceso por hackeo, podría desbloquear su cuenta sólo con recomponer ese código dividido en varias partes.

¿Debemos estar tranquilos o, por el contrario, hay algo más grande que acecha la red social y esto solo ha sido un simple aviso? ¡Mark Zuckerberg, nuestros perfiles están en tus manos!

Francisco Hernández

Google+ sí, Google+ no

Redes Sociales

Google+ sí, Google+ no

3 Comentarios 15 November 2011

Cuando afronto una formación me da por iniciar la charla con una sentencia: “Yo de esto no tengo ni idea… Si tengo que ejecutarlo, seguramente sea un desastre, pero procuro saber para qué sirve y qué puedo obtener a cambio”. Lo hago por dos razones. La primera, porque en parte es cierto: hay muchos y muy buenos profesionales de cada una de las ramas del social media que me pueden dar sopas con ondas; incluso no profesionales, como los niños de ocho años que, según cita del director de esta agencia, Stephan Fuetterer, “son ahora nuestros competidores más temibles”. La segunda razón es estratégica: suele servir para amansar a la audiencia y que entienda que enfrente no tiene a un killer, sino a un ayudante cuya misión es, entre todos, extraer ideas, conclusiones y propuestas.

Para hablar de Google+ me sucede exactamente igual. No conozco todo lo que algunos monstruos del negocio sí dominan, ni pretendo aparecer ante nadie como gurú del asunto. Sí “me gusta” (+1), sin embargo, pensar que la primera guía de nuestras acciones debe ser qué podemos obtener de la utilización de esta herramienta. Y la semana pasada ha venido que ni pintada para hablar de ello, una vez que los reyes del mambo de las búsquedas abrieron su red social a las empresas. La pregunta se oyó repetida por doquier: ¿hay que estar? ¿Tienen que abrir un perfil en Google+ las empresas?

Desde el verano no se habla de otra cosa en el mundillo, de forma casi monotemática: guguelplus sí – guguelplus no. Y a todos nos ha dado más o menos tiempo a recabar todo tipo de impresiones. Relato las mías, que para eso llevo la batuta de estas líneas. Relato cuatro principales, y por orden cronológico: la primera, “lo han hecho muy bien, han ido a buscar a los tuiteros, no van a por Facebook, van a por Twitter”; la segunda, “no fastidies, esto es más de la burbuja social media”; la tercera, “¿que estás pensando en dedicarle tiempo a Google+? ¿Y para qué? (y risas)”; la cuarta, “lo último ultimísimo está en Google+, es más, Twitter y Facebook ya están demodé, y cada vez más”.

Creo que cada cual tiene su cuota de verdad. Pero si repasamos el historial de Google, su política de crecimiento se ha basado en una apariencia de estado ideal de libre competencia, en su archiconocida consigna “don’t be evil”, y en un casi insultante dominio de la sencillez, la usabilidad y la eficacia. Su buscador entró sin hacer ruido y desbancó al resto. Sus servicios de suscripción quizá no sean lo más inn, pero al final nos encanta echarnos en manos de mamá Feedburner-Google para medir cómo vamos de fans “de los buenos”.

Cuando ya sabíamos movernos por callejeros digitales e inventillos similares, Google mapeó cada esquina de cada ciudad… y luego las fotografió; y cuántos de nosotros no confirmamos la dirección exacta de una cita tomando referencias en el Street View. Cuando Google Video no era capaz de hacer sombra ni a Dailymotion, le echó el guante a Youtube y se lo quedó. Rebautizó Messenger como Gtalk. Y sí, su Picasa y su Latitude son los hermanos menores de Flickr y de Foursquare… por ahora.

Si miramos al futuro, que pasa por la desaparición total de interfaces, casi se puede adivinar un laissez faire, laissez passer en los sistemas de reconocimiento de voz y de gestos desarrollados por la competencia, sólo para que el día de mañana nos veamos utilizando los dispositivos Google que hayan mejorado y sepultado a los que abrieron la brecha. De hecho, en los de voz ya empieza a entonar el do de pecho.

Google también ha vivido en sus carnes el precio de ser antecesor. Se habla del fracaso de Buzz y de Wave, pero abrieron la brecha del cloud computing y del cloud thinking como alternativas válidas. En todo caso, su tradición es incorporarse “sin hacer ruido”, y valga la pena el entrecomillado, porque los usuarios de Google+ siguen creciendo a razón de varios millones la semana.

La pregunta esta vez no es “para qué sirve” estar en Google+, contar con perfil activo, y ocuparse de actualizarlo. La pregunta es si en honor a su tradición (irrumpir poco a poco), llegará a ocupar una posición de dominio tan amplia como la de su producto principal. Tanto si la respuesta es afirmativa como si es negativa, con ninguna firma como con esta vale tanto aplicar el cacareado mantra del social media: entrar cuesta muy poco, pero quedarse fuera puede salir muy caro.

Mientras el proceso se fragua, nada podrá impedir que surjan entusiastas y detractores, casi a partes iguales, alimentados en más casos de los que nos gustaría pensar por intereses comerciales, corporativos o con escasa mentalidad filantrópica. Si el final del recorrido confirma a los primeros, de ellos nacerá una generación que conocerá todas las posibilidades de la red mayoritaria. Si por el contrario los descreídos acaban teniendo razón, los entusiastas sólo experimentarán un viaje de ida y vuelta, y ayudarán con los conocimientos adquiridos a mejorar la conversación, se llame como se llame la red que tenga mayor presencia.

Y todo ello sin olvidarnos de las claves del futuro: líquido, neuronal, semántico y global. Que los juguetes se llamen círculos, listas, +1, likes o followfridays es lo de menos. Pura anécdota. Lo relevante es la posibilidad que represente. Es decir: la potencia, no la cantidad.

Alfonso Piñeiro

@alfonsopineiro

Practicar “social CRM” con un poco de sentido común

Medios sociales

Practicar “social CRM” con un poco de sentido común

1 Comentario 11 October 2011

La integración de los medios sociales en los procesos de la empresa supone una transformación total de los mismos y una optimización de recursos que redunda en mejores resultados para la compañía. Mola, ¿verdad? La frase, dicha así, parece sacada de un manual de social media, pero suena a hueco por todas partes. La razón para ello es que, aunque es verdad que los medios sociales representan un mundo de posibilidades para mejorar procesos internos de las empresas, la gran mayoría de las mismas ignoran cómo conseguirlo. A fin de cuentas, a muchas les basta con crear una página en Facebook y un perfil en Twitter para comenzar a sumar seguidores y lanzarles mensajes comerciales. ¿O no iba de eso cuando se habla de ROI en el mundo 2.0?

Pues no, no va de eso. De lo que se trata es de que los medios sociales formen parte de la estrategia global de la empresa, incorporándose allí donde aporten valor y aprovechándolos para mejorar el conocimiento del usuario y del mercado, así como la toma de decisiones. Fijémonos, por ejemplo, en la atención al cliente. Los canales tradicionales de comunicación han quedado reducidos a dos: el teléfono y el correo electrónico. El primero nos remite a los centros de atención de llamadas, en los que una queja o una solicitud suelen perderse en el laberinto de los teleoperadores; la eficiencia del segundo suele quedar reducida a cero gracias al uso de buzones genéricos de email que nadie gestiona y que dejan sin respuesta las peticiones concretas de los clientes.

Tanto el teléfono como el correo electrónico tienen algo en común que los medios sociales han aprovechado para darles el relevo: son medios privados. Establecen, si pueden, un canal de comunicación único entre remitente y receptor. Los medios sociales, sin embargo, se apoyan en la fuerza de una palabra: compartir. Compartimos contenidos, comentarios, sugerencias, opiniones que modelan nuestras decisiones futuras y afectan, en última instancia, a la reputación de empresas y marcas, ya sea de forma positiva o, a menudo, negativa.

El problema es que la posibilidad de que los comentarios negativos y las quejas de los clientes se filtren a los medios sociales hace que muchas empresas consideren una amenaza estos espacios. Por eso, limitan su presencia en los mismos a través de acciones que minimicen los impactos negativos. Error. ¿Por qué no escuchar a los clientes, reales y potenciales? ¿Por qué no ayudarlos allí donde se manifiestan, facilitándoles su relación con la empresa y generando oportunidades de fidelización incluso con sus redes de contactos?

Red a red, cada espacio nos presenta diferentes oportunidades:

  • Facebook – Los usuarios de la mayor red social del mundo acostumbran a mostrar públicamente su afinidad o rechazo hacia las marcas a través de páginas de fans. En muchos casos, activan sus propios grupos y generan en torno a ellos comunidades que recogen opiniones y comparten dudas que resuelven de forma colaborativa. Las empresas tienen la oportunidad no sólo de generar sus propias páginas para dar voz a sus consumidores, sino que también pueden monitorizar y contactar grupos próximos para gestionar de forma más eficaz las relaciones con sus clientes. Sin embargo, uno de los mejores instrumentos para ello, los foros de debate, verá su fin el próximo 31 de octubre. Seguro que más de una firma respirará aliviada. A partir de entonces, los consumidores sólo tendrán sus propias páginas de fan o el muro de las páginas para expresar su opinión sincera… a no ser que la marca decida restringir esta última opción, claro.
  • Twitter – La generación de perfiles corporativos en la red del pajarito se ha convertido en una tendencia cada vez más extendida. Lo más habitual es que sirvan para el lanzamiento de mensajes comerciales a los usuarios, pero el hecho de que muchos de estos se dirijan a las marcas a través de Twitter para resolver problemas o dudas, o manifestar su desacuerdo con determinadas situaciones ha llevado a que este canal se utilice, cada vez más, como una potente herramienta de atención al cliente. Sí, es una herramienta de acceso público que puede exponer las vergüenzas de una mala gestión a todo el mundo, pero también tiene la capacidad para convertir los aciertos en el trato al cliente en el mejor reclamo para los que no lo son. Además, no todo tiene por qué gestionarse de forma abierta: las cuentas verificadas pueden recibir mensajes directos sin necesidad de seguir al que los envía. Lo bueno es que esto facilita las cosas al usuario; lo malo es que  Twitter cerró su programa de cuentas verificadas, salvo para nuevas cuentas gestionadas directamente por Twitter.
  • LinkedIn – En estos momentos, LinkedIn es mucho más que un enorme repositorio de biografías profesionales. Las empresas pueden generar sus propios perfiles corporativos, vincular a ellos a sus empleados e incluso publicar sus propias actualizaciones de estado a las que se pueden suscribir terceros. Esto puede ser una forma de contactar con clientes, pero la más potente son los grupos de debate. Un seguimiento de aquellos espacios en los que potencialmente se puede hablar de la compañía o de sus servicios permite intervenir cuando surge una crisis, grande o pequeña, ofreciendo respuestas pertinentes, explicaciones y soluciones, aunque deba ser a través de perfiles personales reales. O quizás eso sea una oportunidad, ¿verdad?
  • Foursquare – La red de geolocalización más popular permite a los usuarios encontrar lugares de interés cerca de su ubicación. Las fichas de descripción de dichos lugares suelen incluir consejos y recomendaciones de los miembros de Foursquare. Esto también es una útil fuente de información para conocer, por ejemplo, qué funciona y qué no de un establecimiento con vistas a mejorar el servicio.
  • Foros especializados – Están ahí desde antes de que llegaran las redes sociales y siguen conservando su influencia, especialmente en ámbitos como las telecomunicaciones, la tecnología o el motor. Toda empresa que quiera monitorizar lo que se dice de ella con el objetivo de mejorar sus relaciones con los clientes debe tenerlos en cuenta, y hacerlo no sólo para observar, sino también para participar. Hay mucho más que ganar que perder, salvo que no se tenga claro cómo hacerlo y cómo aprovechar la información para la mejora de procesos.

Define tus objetivos, estudia los diferentes espacios en los que se mueven tus clientes y descubre qué comparten, cómo se ayudan entre ellos y de qué manera puedes aprender de estas dinámicas para mejorar tus procesos. Descubrirás que puedes ser más eficiente, inmediato y resolutivo que poniendo un frontón en forma de call center para ignorar a tus usuarios. Recuerda que ellos siempre encontrarán la manera adecuada de dar contigo… y con el resto de tu público.

Carlos Molina

@molinaguerrero

Lo que las listas de Twitter esconden sobre tu perfil público

Medios sociales

Lo que las listas de Twitter esconden sobre tu perfil público

1 Comentario 06 October 2011

Los cinéfilos, o no tanto, recordarán aquella película protagonizada por Mel Gibson y Helen Hunt titulada en España “En qué piensan las mujeres”. En ella, el personaje que interpretaba el actor australiano adquiría la facultad de escuchar los pensamientos femeninos tras sufrir una descarga eléctrica en la bañera. El argumento está muy trillado y sigue dando pie a variaciones, algunas bastante afortunadas. Es el caso del personaje de Kelly en la serie británica Misfits, aunque en su caso, más que un superpoder lo que tiene es un castigo. Pero esto es ficción. En el mundo real, la intuición es lo más parecido que tenemos a la telepatía… al menos hasta que llegaron las redes sociales.

Nuestro gusto por el exhibicionismo digital esconde un lado positivo para empresas, organizaciones y personajes que tengan interés en conocer qué opinan los demás de ellos y cómo aprovechar esa información de forma beneficiosa. Una adecuada monitorización de medios sociales nos permite generar una imagen bastante aproximada de la imagen pública que proyectamos y que tan importante es en términos de reputación social corporativa y credibilidad. Dentro de dicha monitorización, las listas de Twitter puede ser una herramienta de lo más interesante para tener en cuenta.

Las listas son una práctica función de Twitter que a menudo se desaprovecha. Cada vez que nos decidimos a seguir un perfil, tenemos la opción de agregarlo a un grupo o lista propio que podemos hacer público o privado. El autor de una lista suele reunir en ella a personas o entidades que cuentan con alguna característica común que, a menudo, sólo conoce el propio usuario. Lo mejor de las listas es que hay que darles un nombre identificativo, y esa información es muy ilustrativa de cuál es nuestra posición pública.

Hagamos la prueba y tomemos como ejemplo a un conocido tuitero como es Alejandro Sanz. Con más de 3 millones de seguidores, es natural que muchos de ellos se hayan molestado en incluirlo en listas de Twitter. De hecho, superan las 24.200. ¿Bajo qué palabras lo enmarcan? Los hay que destacan su perfil como músico con palabras como “cantantes” o “música”). Otros se fijan en su vertiente más próxima a la prensa rosa (“farándula”, “famous-people”) y los hay que simplemente lo ensalzan en su conjunto (“los mejores”).

No todo el mundo tiene la misma suerte. Ni siquiera el propio Alejandro. Fijémonos en los políticos. El equipo electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba (@conRubalcaba), estrenado recientemente para la campaña del 20-N, ya aparece clasificado en cerca de un millar de listas. Muchas usan palabras clave muy descriptivas, como “política”, o “políticos”, pero otras dejan a las claras la visión que tienen de él los usuarios, como “trolls de cuidado” o “hijosdeputaconuniforme” (con perdón), donde comparte espacio con @marianorajoy. Éste, en su descargo, aparece mayoritariamente catalogado como “político”.  Su posicionamiento es, en ese sentido, bastante claro, como parece serlo el de una figura como el presidente venezolano, Hugo Chávez. Sí, se trata de un político, pero llama la atención que figure en muchas listas en las que la palabra clave es “amigo”. A pesar de las controversias que despierta, ilustra también lo que representa para muchos de sus seguidores. ¿Será consecuencia del enfoque de su programa “Aló, Presidente”?

Con las empresas, podemos hacer el mismo sano ejercicio. Algunas entidades financieras pueden descubrirse etiquetadas en grupos en los que preferirían no estar. Otros, como @GuiaRepsol, pueden encontrar en sus listas la definición perfecta de lo que significan para su público: turismo, gastronomía y cocina, enología e incluso… community management. Algo deben de estar haciendo bien.

Llegados a este punto, podemos ir más allá en nuestro análisis. ¿Por qué aparezco en unas listas y no en otras? ¿Cómo aparece catalogada mi competencia? ¿Puedo aprovechar a mi favor el trabajo de segmentación previo realizado por los usuarios de Twitter a través de sus listas públicas? Merece la pena probarlo.

Donde nos quedamos con las ganas de profundizar a este nivel de detalle es en Google+ y en Facebook. Los círculos de la red social de Google son la versión avanzada de las listas de Twitter, pero aquí tenemos más libertad aún para expresarnos al etiquetar a nuestros contactos porque dichos círculos no se comparten en público. Lo mismo sucede con las listas de Facebook. A fin de cuentas, siempre es recomendable que conservemos un mínimo nivel de privacidad e intimidad, así como un poco de diplomacia en nuestras relaciones personales.  Ser brutalmente sinceros como el Dr. House o la protagonista de Bones (la doctora Temperance Brenan) ayuda a dejar claras las cosas, pero a costa de quedarte sin amigos.

Carlos Molina

@molinaguerrero

¿Qué pasa con mis perfiles en redes sociales si me muero?

Redes Sociales

¿Qué pasa con mis perfiles en redes sociales si me muero?

2 Comentarios 03 October 2011

Nuestro perfil en redes sociales nos sobrevive. Puede considerarse, o no, un  problema. Tres amigos míos que desgraciadamente han fallecido a lo largo de los últimos años siguen vivos en las redes sociales. De hecho, la última interacción personal pública de uno de ellos fue una respuesta a uno de mis comentarios. Eso le hace sentirse a uno muy raro, pero me gusta seguir visitando de vez en cuando su perfil y, en ocasiones, dejar algún mensaje, al igual que hacen otros amigos y amigas suyos. Es bonito y nos permite recordarlo con alegría (y sus familiares pueden ver lo que le apreciamos aún más allá de su muerte).

No obstante, dada la posibilidad de interacciones indeseadas por parte de otros usuarios, cabe la posibilidad de cerrar o modificar los perfiles de familiares fallecidos. Veamos cómo ciertas redes y plataformas sociales permiten gestionar los perfiles de los usuarios fallecidos:

Las webs de pago mywebwill.com y entrustet.com permiten decidir qué quieres que ocurra con tus perfiles online una vez que dejes este mundo. Tú decides si quieres desactivar, cambiar o transferir tu presencia en el mundo virtual. Hasta puedes enviar un mensaje post-mortem, un epitafio online, a todos tus contactos.

Facebook permite diferentes opciones: dejar el perfil invariable (para lo cual no hay que hacer nada), convertirlo en un perfil de homenaje póstumo (para lo cual hay que usar este formulario) o pedir la eliminación. Eso sí, antes  de iniciar este tipo de trámites hay que tener claro que se debe demostrar la defunción de la persona en cuestión e identificarse como familiar o representante legal para realizar la gestión. En caso de pedir la baja en Tuenti, se borrarían absolutamente todos los datos del usuario. Con Facebook no queda tan claro, ya que en las condiciones de uso se ceden a los propietarios de la red social ciertos derechos relativos a los contenidos publicados.

En el caso de Google, que también pide pruebas de defunción y representación legal, hay que utilizar el siguiente formulario y tener un poco de paciencia, ya que el plazo de respuesta se sitúa, aproximadamente, en un mes.

Por otra parte, mientras que Google puede permitir eventualmente el acceso de personas autorizadas al perfil del finado, Myspace no permite esta posibilidad por una estricta política de confidencialidad.

En Yahoo! (que también incluye plataformas como Flickr) y Hotmail las cuentas se borran automáticamente después de un periodo determinado de inactividad razonable, lo que facilita el procedimiento de eliminación del perfil.

Por supuesto, una orden judicial siempre resulta de especial utilidad para resolver con mayor facilidad este tipo de situaciones.

En cualquier caso, me gusta poder seguir enviando mensajes de vez en cuando a mis amigos. Quizá en el futuro ya no se mida la importancia o lo buena persona que éramos en vida por el número y la calidad de las personas que asistieron a nuestro funeral, sino por la cantidad y calidad de mensajes post-mortem que recibamos en nuestros perfiles de redes sociales. ¡Toda una prueba del algodón! Si sabes que eres más bien mala persona, mejor será que vayas encargando cuarto y mitad de eliminación de todos los perfiles. Si has sido bueno, quizá te ocurra como al fallecido periodista José Picó, para el que se pide una calle a través de Facebook.

Otra pregunta que a veces surge: ¿y esto será un negocio? Lo desconozco. Lo que sí es cierto es que algunas startups que han considerado el obituario online como una posible fuente de negocio, han dejado de existir recientemente. Algunos ejemplos son legacylocker.com o futuristk.com. Descansen en paz.

Stephan Fuetterer

@sfuetterer