Hace poco, por motivos de salud, tuve que permanecer bastante tiempo alejada de mis quehaceres diarios en cuanto a trabajo. Durante casi tres meses me olvidé de proyectos, clientes, actividades, trabajos y, principalmente, me alejé del ordenador. Es más, durante el primer mes creí que me iba a hundir en la marginación al no poder conectarme a Internet y no poder estar al día de lo que se cuece en el mundillo de la comunicación.
No fue para tanto. Para mi sorpresa, no sólo descubrí que es posible vivir así, si no que hay mucha, muchísima gente, cientos de personas que viven así, al margen, sin contacto diario con las nuevas tecnologías y, además, no lo pasan mal.
Todo ello me lleva a realizar una pequeña reflexión en cuanto al poder de los medios sociales, su influencia y su importancia hoy en día, en entornos distintos a lo que me muevo normalmente, que no son otros, que los públicos a los que vamos a dirigir nuestras campañas, ni más ni menos.
Queda mucho por hacer
Nada como salirse de la rutina y observar algo desde fuera, para dar un nuevo enfoque a algo que creías totalmente controlado y encaminado.
Los medios sociales y el entorno de la nueva web suponen una fuerza y un poder de comunicación como nunca antes habíamos imaginado. La viralidad que ofrece, la inmediatez, la facilidad, etc. son cualidades que los usuarios aprecian. Facebook o Tuenti, son sólo algunas de las redes en las que hemos volcado nuestra vida y nuestros intereses y en las que encontramos información y la gente que nos interesa. Además, los blogs que tratan temas de actualidad, los corporativos de empresas, acumulan seguidores y no paran de crecer.
Pero… siempre hay un pero. No nos equivoquemos, todavía queda mucho por hacer. La sensación general en mi mundo es que la web lo invade todo, pero basta con poner un pie fuera de este entorno para ver que no es todo tan bonito. Hay mucha gente que desconoce la mitad de las plataformas, no todas las empresas lo tienen integrado en su día a día, y gran cantidad de gente, cuando sale del trabajo, prefiere un “cara a cara” con sus amigos, a un mensaje directo. Esa es la realidad. No está tan presente como parece.
4 puntos clave que no perder el norte:
Dicho esto, no quiero tirar piedras contra mi propio tejado, pero sí tener los pies en el suelo y ser consciente de que todavía queda mucho por hacer
- Formar, formar y formar: No cometamos el error de pensar que todos saben lo que nosotros creemos que deberían saber. Este pequeño trabalenguas nos viene a decir que aunque nosotros estemos metidos, el resto del mundo no, o por lo menos no tanto. Queda mucha labor formadora al respecto para que nuestros públicos comprendan las herramientas que tienen entre manos y el partido que se les puede sacar.
- Para qué usa el usuario los medios sociales: Grandes y enormes cantidades de gente que forman parte de los medios sociales, los utilizan para lo que fueron creados: socializarse. Es por ello que no podemos olvidar que no todos los usuarios están tan abiertos a cualquier mensaje que les mandemos. Quieren conservar su esfera, quieren compartir sólo información útil con amigos y ahí es dónde reside nuestro trabajo de comunicadores, siendo capaces de transformar información empresarial en información útil para el usuario en su día a día.
- El móvil es el rey: Sin duda, el que todas estas herramientas acaben por penetrar más profundamente, dependerá en gran medida del soporte que utilicemos para manejarlos. Cuanto más sencillo, fácil, intuitivo y transportable sea, mejor que mejor. Y el móvil y sus derivados, tiene todas las papeletas para convertirse en la clave.
- España no es Estados Unidos: Con ello quiero decir, que no podemos guiarnos por lo más puntero en otros países e implantarlo de manera inmediata en España. No quiero decir que no sea buena idea, pero quizá debemos alterar los tiempos, esperar el momento apropiado, o sencillamente puede ser que no cuadre, porque todavía no hay la misma conciencia y la capacidad técnica que permita sacar el máximo partido a esa herramienta que puede haber en otros países. Tenemos que ser realistas y cuidadosos.
- Por último, sólo quiero añadir lo siguiente. Nosotros como comunicadores, tenemos la obligación de estar al día. Tenemos que beber de las tendencias, conocerlas y asimilarlas, pero no todos tienen esa labor. Nuestros públicos puede que no estén en nuestra misma onda y eso es algo, que debemos conocer, si queremos que nuestros objetivos sean realmente conseguibles y medibles.
Maribel Fernández
@Mariphel