Estas fechas son muy indicadas para dos tipos de información. A saber: uno, el de lo más relevante del año que dejamos; dos, el de lo que nos espera en el que viene. Además, y dado que en el mundillo Social Media los mantras nos gustan más que a un tonto un lapicero (con perdón para los lapiceros), se junta el hambre con las ganas de comer. Y por si con lo anterior tuviera poco, se suma que, con todo, vamos a ser cuatro gatos leyéndonos (debido a la resaca del 25, primera de las comilonas navideñas), razón más que de sobra para echarme al monte con el saco de las predicciones. Así que entre tweets al raso y fogatas en “círculos”, ahí va mi previsión para el año entrante.
- Lo audiovisual manda. Es la “chicha” de cualquier campaña Social Media que se precie. Si en 2012 no estás dispuesto a crear contenido audiovisual, es mejor que eches la cortina. No te hace falta un spot como el de Apple bajo la batuta de Ridley Scott. Hoy en día, con cuatro perras gordas te puedes montar un tutorial, una vídeoinfografía o un producto viral. De hecho, se premia lo ocurrente y de bajo presupuesto, y se desconfía de lo que huele a inversiones millonarias. Se llama mentalidad global en un contexto de crisis, y es una oportunidad. Y de la distribución y la viralidad mejor no hablar de penas: no me dirás a estas alturas que Youtube y tú sois dos perfectos desconocidos.
- Si no estás dispuesto a seguir al fin del mundo al profesor Keating, es mejor que te tomes un tiempo de descanso. “Me fui a los bosques porque quería vivir a conciencia. Quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida para no sentir a la hora de la muerte que no había vivido”. O apelas al sentimiento de tu consumidor (mejor dicho, tu prosumidor), o estás muerto. A Campofrío no le interesa vender más salchichas: lo que quiere es que llores de la emoción, o de la risa, cuando a mitad de bocado te acuerdes del vídeo de Gila. Para que repitas, tanto el producto como la intensidad emocional vinculada a él.
- La audiencia está bien para el teatro, o para una cita oficial (pedir audiencia). Para todo lo demás, son sólo nueve letras por las que todavía se pegan los comunicadores de viejo cuño, y más que lo seguirán haciendo a medida que se estreche el círculo. Porque se estrechará: no se trata de comprar una parcela para asegurar que una porción del pastel se trague enteras las bondades de tu servicio o producto, sino de llenarte los bolsillos para ir, como Pulgarcito, dejando la huella por la que trazar tu sendero digital, tu identidad online.
- ¡Qué bien se vivía en la época dorada de la publicidad! ¿Verdad que sí, hombres locos? Eternas horas de inspiración y enormes dosis de narcisismo artístico. Pues toma nota: o tus creativos y copies son tus usuarios y clientes, o en 2012 no vas a tener ni una sola historia que vender, sea cual sea el canal que utilices (prensa, marketing, publicidad, relaciones públicas, etc.). El storytelling es de quien te compra, por más inteligente que te creas que eres; que seguro que lo eres, y mucho, pero… Remember Cluetrain: “¿Quieres que pongamos nuestro dinero? Nosotros queremos que pongas atención”. Escucha, escucha, escucha y escucha. Que siempre dices que lo haces, pero luego si te he visto no me acuerdo.
- Y ya que hablamos de Cluetrain y economía de la atención: como no hagas nada más que escuchar, vas a quedarte con la miel en los labios. Porque vivimos la época de la mujer del César, que además de serlo tiene que parecerlo (lo dice el refrán, no el abajo firmante). Además de tomar nota de tu comunidad (que así es como se llama, y no audiencia), hay que premiarla, incentivarla, en plan socrático: “Los dioses me pusieron sobre vuestra ciudad como un tábano sobre un noble caballo, para picarlo y tenerlo despierto”. Esa es la función del Social Media, que las empresas no se duerman, que la comunidad reaccione, que haya movimiento, innovación, interacción, conversación.
- Si aún eres de los que programas por lotes tu presencia Social Media, suerte tendrás si recibes alguna interacción. Ten claro que 2012 será el año de la consolidación de Google+ y su entrada en tromba para organizar las redes sociales empresariales, verticales y corporativas. Y que Microsoft no se va a quedar fuera de juego: “los buenos artistas copian, los grandes roban”, dicen que dijo Steve Jobs rememorando a Pablo Picasso, y también Bill Gates pero citando a Van Gogh. Pues eso. Gates se puede equivocar de autor, pero el espíritu es el de los piratas del valle del silicio: tener lo de tu rival, y mejorarlo, con o sin su permiso. Mientras las redes crecen y se multiplican… ¿qué vas a hacer: clonar tu presencia en todas las redes, o aprovechar la hipersegmentación de audiencias (es decir, de comunidades) para especializar cada canal? Sabemos qué es más caro. ¿Sabes tú qué es más rentable?
Los puntos siete, ocho, nueve y diez hablan sobre el humor, la exclusividad, el imperio de Twitter y la metacomunicación. Me vais a permitir que me los reserve para más adelante. Primero, por pura diversión de agorero. Pero segundo, y más importante, por no aburriros más, que bastante indigestión de cavas y turrones he procurado ya con estas líneas.
Os deseamos una feliz salida de 2011 y una mejor entrada en 2012, dispuestos a aplicar estos seis puntos, los cuatro que me guardo y todos los que sin duda llegarán sin siquiera haberlos previsto. Y mantengo mi vaticinio: el futuro (el inmediato) es líquido, neuronal, semántico y global. Al tiempo.
Alfonso Piñeiro



