…y @m_angelmendez, claro. Perdona, es que no te conocía personalmente
Hace un par de días El Pais publicó un artículo en el que se criticaba la burbuja generada en torno a la figura del Community Manager. A mi entender es un artículo que hacía falta para provocar un debate, que de hecho se ha producido. Me encantan los debates: ayudan a resolver las cosas de forma más eficiente y ágil y más aún cuando todas las partes implicadas son personas de gran experiencia que saben de lo que hablan. En lo que respecta al artículo, estoy de acuerdo con muchas partes, pero otras muestran un planteamiento simplista y superficial.
Se habla de que España es el país del mundo en el que más se busca el término Community Manager. La conclusión de los autores es que se ha creado una burbuja artificial que acabará reventando y salpicando a todos. ¿Ya está? ¿No buceamos en el origen de la burbuja? Vamos a ello:
¿Por qué el término Community Manager es tan buscado en España? Es una combinación entre desesperación y marketing. Porque a día de hoy “Community Manager” no es un término ni un concepto. Es una oportunidad laboral en un país cuya tasa de desempleo juvenil se sitúa en torno al 50% y en el que el nivel de paro general prácticamente iguala al de los peores momentos de la gran y trágica depresión americana (25% en 1933). Eso es una razón: las personas quieren trabajar y si esta es una forma de encontrar oportunidades laborales, pues hay que lanzarse a ella. ¿Qué tal si profundizamos un poco más en el porqué de las cosas? Quizá sean los políticos que nos gobiernan, máquinas de generar paro, los que generan la burbuja. Para mí resulta un indicador claro.
La otra razón de la ascensión de la evolución de búsqueda en Google del término Community Manager en España es la campaña publicitaria de Fanta. Reconozcámoslo: todos nos reímos mucho con aquello ;D
En el artículo se indica que “Unos cobran 18.000 euros al año, otros más de 45.000. Unos diseñan complejas estrategias de comunicación online, otros escriben mensajitos en Twitter. Algunos cuentan con MBA y 10 años de experiencia, otros con un curso por horas. No hay dos iguales y sin embargo todos se llaman community manager”. Efectivamente hay diferentes niveles de estrategia y ejecución y, por tanto, también de retribución. Pero no confundamos con sesgos sutiles ¿de acuerdo? No conozco a nadie que cobre 45.000 por sólo enviar mensajitos en Twitter, ni tampoco a nadie que cobre 18.000 por diseñar estrategias complejas (si realmente son complejas). En lo que no puedo estar de acuerdo es que todos se hagan llamar community managers. Resulta obvio que, por alguna razón, los autores no han podido o querido documentarse bien. Hace ya años que múltiples autores han expuesto los diferentes cargos laborales que existen en el mundo del social media (Director de Medios Sociales, Estrategas, Moderadores, etc.). De hecho, en este mismo blog se presentó el Organigrama 2.0, en el que no sólo se definían sino que también se jerarquizaban las tareas que tradicionalmente se asocian al Community Management. Una simple búsqueda del tipo “cargos en social media” habría bastado a los autores a acceder a información sobre el asunto.
Para cerrar el tema de la denominación: sé de abogados-becarios que cobran 400 al mes y también de abogados que lideran el Tribunal Constitucional ¡sin embargo, todos se llaman abogados!
También podemos leer en el artículo “nadie, ni empresas, candidatos, ni consultoras online, tienen claro qué es un community manager” Yo digo: no me lo creo ¿Nadie tiene claro lo que es un community manager? ¿Ni siquiera vosotros? Manuel Ángel, Adrián ¿Estáis seguros de lo que estáis firmando? Nadie es nadie. Cuidadito con lo que escribimos. Creo que estáis infravalorando a muchos profesionales y ejecutivos españoles, quizá una minoría, pero una minoría no equivale a “nadie”.
Asimismo leemos “se trata de una profesión sin las lógicas barreras de entrada en forma de títulos universitarios, (o) conocimientos técnicos específicos” Es absolutamente cierto: tal como se indica también en el texto de El País, hay autodidactas, gente que ha asistido a cursitos, otros que han asistido a cursos más serios o incluso a masters… No hay una carrera universitaria de Community Management. Las universidades son unos monstruos gigantescos a los que les falta agilidad para desarrollar una nueva carrera en poco tiempo. En cualquier caso, a veces da igual lo que hayas estudiado para ejercer este trabajo. De hecho, ese tema ya lo traté en el post El Community Manager Perfecto, al que me remito. Creo que es bueno que no existan esas barreras de entrada. Eso agiliza el mercado laboral. Los que sean buenos continuarán desarrollando su trabajo, los malos serán despedidos. Así de claro.
Tengo la impresión de que a veces se tiende a catalogar (ojo: no en el artículo) a muchos community managers como “Ah, esos que se han hecho un cursito y ya se creen que han hecho una carrera” como si esos estudiantes acabasen de salir del bachillerato. Es cierto, hay algunos chicos jóvenes que van por la vida con la actitud “porque yo lo valgo”: quieren ganar mucha pasta, pero no esforzarse estudiando una carrera y hacer un curso de community manager es la vía más fácil. Insisto: si no son rentables para las empresas, serán despedidos. En cualquier caso, si yo fuese el directivo, preferiría un community manager sin carrera que contribuya a la rentabilidad de la empresa que un doctor cum laude que luego no se sepa manejar en el mundo real/virtual. Por cierto, la inmensa mayoría de las personas que han asistido a las formaciones en las que he tenido la oportunidad de participar u organizar son licenciados en temas relacionados con la comunicación, periodismo, marketing, pero también con muchas otras disciplinas: derecho, ingeniería, etc. Es decir, son personas que, además de contar con una carrera, suelen disponer de una amplia experiencia profesional ¡Y ese bagaje cuenta! No cometamos el fallo de asociar el término Community Manager a un perfil de púber imberbe.
Por otra parte: queridos Manuel Ángel y Adrián: es una tremenda satisfacción ver que, tal como está la cosa, los cursos de community management, de mayor o menor calado, están permitiendo que muchos compañeros vuestros periodistas están logrando acceder a puestos de trabajo después de largas temporadas en el paro. Eso, para mí, que ocasionalmente participo en formaciones de este tipo, una satisfacción personal impagable. Y os puedo dar nombres y apellidos de alumnos para que los entrevistéis y escribáis un artículo sobre cómo “un curso de community management cambió mi vida”. Preguntad a esos compañeros periodistas, habituales de las oficinas del INEM, si les parece mal lo de la burbuja.
Sí, y también hay una polémica con José Antonio Gallego, presidente de AERCO, que es la única fuente identificada del artículo y al que se le cita una sola vez tras una entrevista de 45 minutos ¡Pero así es como funcionan las cosas en los medios de comunicación! En esta polémica creo que nadie tiene razón. La solución está en algún lugar intermedio, por ello hay que fomentar el debate ¿Está bien que haya un punto de referencia en el community management español? ¡Sí! ¿Que AERCO tiene que evolucionar mucho y profesionalizar su gestión para aportar un mayor valor a la sociedad? ¡Evidentemente, eso está clarísimo! Tal como están evolucionando las cosas más vale que no se duerman. Ni ellos ni nadie


