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Cómo intuir el futuro de la comunicación a largo plazo

17 / abr / 2013 | 3 Comentarios

En este blog ya se ha mencionado repetidas veces que lo único cierto en los tiempos que corren es la incertidumbre y que refugiarse en la zona de confort representa -al más puro estilo darwiniano- la mejor garantía para la extinción. Los servicios por los que facturan las agencias han cambiado radicalmente durante el último lustro. Sin ir más lejos, más del 80% de la facturación actual de Best Relations se genera a través de servicios que hace 5 años no se ofrecían. Si la empresa se hubiese encerrado en su oferta de servicios tradicional, no habría tenido más remedio que desaparecer hace tiempo.

En su momento Best Relations decidió apostar por los empleados híbridos, lo que conllevaba una ardua y constante labor de formación interna. Es decir: todos los trabajadores debían dominar la disciplina de gestión de comunidades online, pudiendo así evolucionar el expertise de la consultora en medios sociales, en contraposición a otras agencias que decidieron subcontratar servicios de blogging y community management a freelances u otras agencias. Fue una apuesta por la adquisición e interiorización de ciertos conocimientos que permitió el crecimiento de la empresa en un entorno de crisis.

La siguiente etapa, en la que nos encontramos, es el paso del Social Media al Social Business. Las plataformas que sustentan los medios sociales ya no deben ser contempladas únicamente como herramientas de comunicación y de marketing, sino como mecanismos de productividad empresarial que permiten gestionar la rentabilidad de la empresa, generando ingresos y reduciendo costes en los diferentes departamentos. Deducir la fórmula del Social Business fue un asunto relativamente sencillo, gracias al mindsetting generado en la anterior etapa de la empresa, donde el universo 2.0 comenzó a impregnar prácticamente cualquier actividad. Sólo había que unir los conceptos Social Media y Empresa, y extraer conclusiones. Algunas de ellas fueron plasmadas hace tiempo en diferentes posts de este blog: el Social Media como herramienta de productividad, las oficinas del Social Business… Conclusión: la consultoría de comunicación evoluciona hacia la consultoría de negocio. Otro gran salto evolutivo que producirá grandes cambios en el sector a lo largo del lustro.

Pero llega la siguiente etapa y en Best Relations nos preguntamos qué sendero debemos seguir ahora para continuar innovando y marcar nuestro rumbo entre 2015 y 2020. No es ningún secreto que la clave, según múltiples fuentes, se sitúa en la confluencia de cuatro conceptos: Social, Mobile, Cloud y Big Data. De momento hemos considerado dos aspectos adicionales que resultan complementarios pero también diferenciadores:

  1. Nuestra intuición nos indica que la independencia constituye un factor clave a la hora de tener libertad para poder elaborar modelos de comunicación productivos y generadores de negocio. Para ello resulta fundamental una fase de testeo de dichos modelos. Una necesidad esencial que surge a la hora de plantear dicho testeo es la posibilidad de poder llevar a cabo un prototipado, incluso físico, de productos y servicios cuyo uso permita definir mapas de previsión de comportamientos de usuarios.
  2. Las opiniones en redes sociales, que tanto preocupan a las empresas hoy en día, seguirán teniendo importancia pero perderán protagonismo frente a las acciones llevadas a cabo por los ciudadanos. Alguien que expone su opinión puede mentir, pero sus acciones lo retratan. Hay que tener en cuenta que en breve gran parte de los objetos cotidianos dispondrán de una dirección IP y serán capaces de transmitir datos vía internet. Es lo que viene a llamarse el Internet de las Cosas (Internet of Things). Un estudio mostrado por Tony Mobbs, Associate Partner de IBM, durante la Jornada de Social Business organizada por el Centro de Innovación del BBVA en marzo de 2013, indica que el mayor crecimiento en análisis de Big Data se producirá en el área de Internet de las Cosas. Las cosas conectadas a internet indicarán a las empresas el comportamiento de las personas: si suelen saltarse ciertos semáforos, si el café les gusta solo o con leche, sus recorridos más comunes por los supermercados, etc.
Incertidumbre, la cuarta dimensión del Big Data

La cuarta dimensión del Big Data, según IBM: la incertidumbre – Fuente: IBM

La conjunción de estos factores ha propiciado que Best Relations haya decidido convertirse en Miembro Fundador de Make Space Madrid, un colectivo Fab Lab (laboratorio de fabricación y espacio de invención con carácter comunitario) que, a partir de septiembre de 2013, permitirá a sus socios construir y utilizar impresoras y escáneres 3D, cortadoras láser, fresadoras y otros sistemas guiados por ordenador para la fabricación de objetos y prototipos físicos de todo tipo. Al mismo tiempo, Make Space, que también se autodenomina como una comunidad de makers o “hacedores”, desarrollará una intensa agenda de actividades paralelas sobre asuntos relativos al Internet of Things, robótica e industrias culturales, entre otras actividades.

La comunidad Make Space ofrecerá, por tanto, un laboratorio no sólo para debatir tendencias basadas en evoluciones tecnológicas, sino también convertir en realidad objetos que son producto de dichos debates. Objetos conectables a internet que podrán participar en los procesos comunicativos que se producen entre las personas.

¿El futuro de la comunicación pasa por esta apuesta? Consideramos que resulta muy probable, o al menos una rama de ella. Como hemos dicho, lo único seguro es la incertidumbre, pero si no nos tiramos a la piscina, si no nos fiamos de nuestra intuición y nos involucramos profundamente, como hemos hecho otras veces (a pesar de correr el riesgo de que nos estemos equivocando), no podremos integrar e interiorizar una serie de conocimientos y procedimientos que puede que resulten vitales para poder seguir aportando valor a nuestros clientes en el futuro, seguir existiendo y, por tanto, continuar dando la razón a Darwin.

¿Puede que nos estemos equivocando? Es posible, pero aprenderemos mucho por el camino ;)

Stephan Fuetterer

@sfuetterer

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Claves para un proyecto de éxito: Suavinex y El Club de las Madres Felices

15 / abr / 2013 | Escribir un comentario

Me gusta  mi trabajo, y El Club de las Madres Felices de Suavinex tiene gran parte de culpa.

Estoy segura de que pocas veces el desarrollo de una estrategia 2.0 ha salido tan de las entrañas como ésta y, muy satisfactoriamente, vemos cómo tras 2 años y medio de trabajo, la comunidad crece y el proyecto avanza hacia conceptos y estrategias novedosas y muy interesantes.

¿Las claves para que un proyecto salga bien? Ahí van:

- Un cliente que confía y apuesta. La historia de Best Relations con Suavinex es bonita, casi de película. Hace 4 años fui madre y, animada por mis jefes, buscaba empresas con las que deseara trabajar. Una de las primeras que me vino a la cabeza fue Suavinex. Los perseguí, los llamé, creo que incluso llegué a ser pesada…  pero lo conseguimos. Presentamos ideas, nos dijeron que lo pensarían, nos citamos para más adelante, volvimos a hablar, pasó casi un año y arrancamos el proyecto: nacía la comunidad El Club de las Madres Felices. Junto con Suavinex, hemos crecido, hemos evolucionado y, con nosotros, la comunidad y el proyecto, siempre desde la mayor confianza de un cliente valiente y casi diría que leal, porque nos ha dejado trabajar  y ha apostado por nosotros sin “peros”.

- Una materia que nos apasiona. Ser madre y bloguera ha cambiado mi vida y, a nivel profesional, que es lo que aquí compete (lo personal podéis verlo aquí), el Club de las Madres Felices es el germen que nos ha permitido desarrollar estrategias para otros clientes del entorno de la maternidad o la mujer (como éste o éste). Estoy segura de que la pasión por la maternidad (la mía, la del equipo y la propia de Suavinex) ha sido una de las claves de la buena marcha de este proyecto.

- Conocimiento profundo de la blogosfera maternal y sus aledaños. Cual claim del famoso programa 21 días de Adela Úcar, “No es lo mismo vivirlo que contarlo”, nosotros vivimos la maternidad y su blogosfera  y creemos que se nota la diferencia.

- Intentar estar siempre a la vanguardia y conseguirlo. Que la relación con el cliente sea buena no exime el sentir presión… El aliento del cliente en nuestro cogote, vaya. Y lejos de aumentar nuestro estrés, nos motiva y nos ha dado alas para crear una preciosa acción transmedia llamada Little Luxuries, donde estamos conociendo la vida de 4 blogueras, especializadas en áreas diferentes, siempre en el entorno de la maternidad: moda, handmade y cooking. La comunidad opina, participa y co-crea el contenido del proyecto que se desarrolla en varios niveles de discurso, sobre diferentes plataformas y en diferentes formatos.

Suavinex es amor, y como buen ejemplo de slow-comm, siente y vive la maternidad desde esa verdad que traslada a sus productos, a sus comunidades y a sus proyectos.

Begoña González

@BegoGlez

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Un perfil colaborativo para mostrar Best Relations en Instagram

12 / abr / 2013 | 2 Comentarios

Queridos instagramers:

¿Cuántas veces hemos oído la expresión “una imagen vale más que mil palabras”? Con la era digital y las nuevas tecnologías, la imagen se ha convertido en el eje central sobre el que se construyen muchas de las redes sociales que utilizamos habitualmente. Las plataformas digitales se vuelven más gráficas, las cabeceras de nuestros perfiles aumentan más sus tamaños, los fondos se vuelven más impolutos y nosotros, como usuarios, compartimos compulsivamente todo ese material visual.

Podemos decir que las imágenes ayudan a demostrar lo que muchas veces, con palabras, nos llevaría más de ciento cuarenta caracteres contar. Por eso, Best Relations está de estreno. ¡Ponemos en marcha nuestro nuevo perfil en Instagram!

La inmediatez que nos ofrece esta plataforma nos permitirá compartir en instantáneas lo que sucede en el día a día de la agencia, compartir lo que hacemos y cómo somos. Porque, como hemos podido comprobar en el resto de nuestros perfiles, lo que más le gusta a quién nos sigue es ver cómo son los entresijos de Best Relations. Y nos gusta compartir con vosotros.

Pero hemos querido ir más allá para hacer de nuestro perfil un reto colaborativo. Para ello, nos hemos fijado nuestras propias reglas para utilizar Instagram desde la agencia.

Cada semana, uno de nosotros mostrará lo que sucede en el mundo Best Relations  desde su particular punto de vista. Las imágenes tomarán forma a través de sus ojos y la cámara de su móvil. La aplicación irá viajando, pasando de unos a otros para que, entre todos, construyamos la personalidad de la cuenta. Porque, como buen equipo, nosotros, co -creamos;)

El elegido cada semana será observador del barrio, de las personas que nos acompañan en cada proyecto, de los detalles que a veces se nos escapan al resto, de las exposiciones que nos rodean, de las personas con las que trabajamos y así, poco a poco, iremos ampliando la memoria gráfica de la agencia.

¡Bienvenidos a esta nueva ventana! Va a ser divertido ¿Te vienes con nosotros a instagramear”?

Paula Díez

@pauladiezh

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Cómo crear tu perfil de empresa en Spotify

09 / abr / 2013 | 3 Comentarios

Recientemente, Spotify ha implementado una serie de cambios en la plataforma que aumentan el margen de actuación para las empresas, especialmente si hablamos de medios de comunicación. El giro del servicio ha estado dirigido a una vertiente social y de intercambio de conocimiento, pero Spotify no quiere ser una red social al uso: es una red social vertical para personas a las que les gusta escuchar música. Como de una forma u otra y dependiendo del momento, a todos nos gusta escuchar música, es una red segmentada pero tremendamente amplia, y ése es su punto fuerte.

Cosas que puedo hacer como community manager en Spotify

Spotify ha puesto en marcha la función Follow, que funciona de un modo muy similar a Twitter. La idea básica es que, además de ver un registro de actividad de lo que tus amigos de Facebook escuchan, también puedas tener acceso a las recomendaciones de perfiles a los que consideres influencers en materia de música, como tus grupos favoritos o las revistas que lees. Los que somos usuarios asiduos de Spotify sabemos que muchas veces lo abrimos… y no sabemos qué escuchar: puede ocurrir que tus amigos, aunque sean bellísimas personas, tengan un gusto musical abominable o simplemente distinto del tuyo. El objetivo de seguir los perfiles de músicos, empresas o publicaciones que te gustan es que ellos puedan recomendarte canciones o que puedas suscribirte a sus playlists.

Las ventajas que la función Follow supone para determinadas empresas  y personalidades públicas son evidentes. Los perfiles en Spotify, más aún si son verificados, proporcionan una visibilidad de calidad en social media: te posicionan como líder de opinión y hacen un servicio a los usuarios que aún cubren pocas marcas en 2.0. El esfuerzo que supone un crear un perfil y dotarlo de contenido es inversamente proporcional a la visibilidad para la marca entre los usuarios de Spotify, que además cuentan con perfiles muy diversos y que son early adopters por definición.

La creación de un perfil es tan sencilla como añadir una imagen como avatar y rellenar la información, cuanto más breve mejor. El secreto para que los usuarios quieran interactuar con tu perfil y seguirte son las playlists de calidad y adaptadas a distintas temáticas y momentos del día. Es el clásico valor añadido para los usuarios 2.0 que tan buenos resultados proporciona.

No es tan complicado como pueda parecer; de hecho, crear playlists relevantes puede ser misión del community manager o un trabajo colaborativo de todos, según la estructura de la empresa y su plan de comunicación en social media. Si se plantea como un trabajo de equipo y una forma de que los fans conozcan a la marca por dentro, puede ser igual de efectivo que de divertido J

Para más información sobre este tema, consulta este enlace o el vídeo de Techcrunch que podrás ver a continuación (en inglés):

Ana López

@anafwwm

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Slow-comm: la comunicación al servicio de valores reales

03 / abr / 2013 | 2 Comentarios

¿Qué es la comunicación slow? ¿Por qué debería tenerla en cuenta? ¿Los valores que transmite mi compañía son reales? ¿Deberían serlo? A finales del pasado año ya os adelantamos que 2013 sería un año de cambios significativos en el sector de la comunicación, marketing digital y social media, cambios que han comenzado a materializarse y ante los cuales debemos reaccionar, anticiparnos y preparar el terreno para 2014.

El movimiento slow frente a la cultura fast, la infoxicación o la tiranía del mail son algunos de los ingredientes del nuevo white paper que hoy os presentamos: Fast you! Slow me!, y en el que hablamos de slow-comm, la comunicación al servicio de valores reales, una de las tendencias que marcará un cambio en la manera de dirigirnos a nuestros públicos: las personas. Descárgate gratis “Fast you! Slow me!” desde aquí.

Una sociedad cada vez más formada, con acceso a gran cantidad de información y con un creciente grado de sensibilización debido a la crisis, entre otras cosas, nos ha lanzando una advertencia y un reto: “Dejad de utilizar la comunicación para disfrazaros y habladme verdaderamente de lo que sois.”

La comunicación slow no es un asunto exclusivo de los departamentos de comunicación, ya que afecta directamente al carácter corporativo de las compañías, a su visión y misión empresarial. A través de este white paper, que puedes leer a continuación, trataremos de conocer cuáles son las claves de esta tendencia, cuál es su origen, cómo afecta a las organizaciones y cuáles son los primeros pasos que debemos dar para construir marcas reales, de tal manera que respondamos ante este gran reto social.

Diego Rivera

@riveradiego

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Social Media: lo mejor de marzo

02 / abr / 2013 | Escribir un comentario

Si fuera por el porcentaje de protagonismo, Facebook se llevaría el premio a la empresa que acapara más titulares destacados en el lluvioso mes de marzo que acaba de concluir. Pero no es así. De hecho, la palabra clave ha sido diseño. Os presentamos, un mes más, nuestro particular ranking mensual de lo más destacado en social media.

10. La fiebre de los filtros no termina. Si no hay aplicación o red social que no nos permita aplicárselos a nuestras fotos, ahora llega Vimeo y hace lo propio habilitando esta opción para sus usuarios. ¡Nos gusta!

9. El momento “revival” de marzo nos lo propició Formspring. La red social, que triunfó entre los tuiteros hace tres años y que permitía enviar a sus usuarios preguntas de todo tipo, anunciaba su cierre definitivo. El apagón final será el 15 de abril.

8. Casi al límite del mes, Facebook anunciaba una mejora necesaria y largamente solicitada: permitir a los administradores de páginas responder individualmente a los comentarios a sus publicaciones.

7. Pinterest anunció su nuevo diseño. Y no fue la única red social en hacerlo. La disposición de los tableros, la organización de las fotos y su tamaño ya no son lo que eran. Esperemos que el cambio sea para mejor.

6. Twitter sorprendió a los profesionales del social media con la noticia de que la app de TweetDeck dejará de estar disponible para dispositivos móviles para centrarse en el desarrollo de su versión para navegadores web. Se trata de una apuesta por su app nativa y de una puerta abierta para clientes como Hootsuite.

5. Facebook brindó otro momento de “estiramiento de cabellos” para community managers y analistas al reconocer que sus estadísticas se vieron falseadas durante varios meses por un error que impidió que se recogieran datos de navegación procedentes de usuarios que accedieron a la red social desde sus apps para iOS y Android.

4. Por fin llegaron: estadísticas oficiales en páginas de Pinterest. Si no las ves disponibles, te recomendamos un sencillo truco: cambia el idioma de tu configuración de español a ingles.

Y a continuación, nuestro “top 3”:

3. Google+ se adelantó a Facebook anunciando, antes que ésta, un cambio de diseño en el que destaca la enorme…  mejor dicho: la descomunal imagen de cabecera para las páginas de empresa.

2. Facebook mostró lo que tanto se había rumoreado: un cambio en su diseño retornando a la columna única para la biografía, así como algunas modificaciones destinadas a dar más visibilidad a las páginas de empresa. Toca ver si será así.

1. Si algo levantó revuelo en marzo fue el anuncio del próximo cierre de Google Reader. Nadie lo esperaba, pero todos entienden que tiene un objetivo claro: evitar que reste protagonismo y tráfico a Google+. Sea como fuere, la noticia ha revitalizado un mercado que parecía decaído: el de los lectores RSS.

Carlos Molina

@molinaguerrero

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Hablar y debatir sobre Social Business

26 / mar / 2013 | Escribir un comentario

En las últimas semanas, la actividad pública de Best Relations ha tenido un eje central claro: Social Business. Este concepto, del que hemos hablado en anteriores posts y en el que empezamos a trabajar a raíz de un texto publicado hace ahora un año por nuestro director general, Stephan Fuetterer, nos ha llevado a evolucionar nuestra visión del trabajo que realizamos y de la dirección en que va a evolucionar.

Con la Escuela de Periodismo de Unidad Editorial hemos diseñado la primera edición de su Curso de Desarrollo Profesional en Social Business Management, que comenzará a finales de mayo. Si estás interesado en participar, no dejes de decírnoslo, porque podemos facilitarte un descuento ;-)

Para dar el pistoletazo de salida del curso, organizamos una mesa redonda que emitimos en streaming en la que contamos con nuestro director general, Stephan Fuetterer, junto a José Cantera, de KPMG, Camilo Arias, de ANEI, y Javier Castellanos, de Orange. Puedes volver a ver el debate aquí:

La semana pasada, además, participamos en la jornada sobre Social Business organizada por el Centro de Innovación del BBVA invitados por el gran Nacho Villoch, quien nos dejó contar nuestra visión sobre el tema, rompiendo algunos esquemos sobre cómo presentar, ¡volviendo a la pizarra y al rotulador! Compartimos con vosotros el vídeo de la jornada y la intervención en ella de Stephan Fuetterer.

Seguiremos hablando de Social Business. ¿Quién se une al debate?

Carlos Molina

@molinaguerrero

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Social media, astroturfing y otras incoherencias 2.0

22 / mar / 2013 | Escribir un comentario

A menudo encuentro que, en el mundillo 2.0, existe una notoria predisposición a teorizar sobre conceptos que luego cuesta bajar a tierra firme debido a la todavía existente mentalidad de “emisores one-way” que tenemos las agencias y los departamentos de comunicación. A mi modo de ver, esto es lo que viene pasando con el aclamado concepto de poner al cliente, o al stakeholder, en el centro de toda estrategia digital, una visión que lleva años sonando pero que todavía no ve clara su implementación en el mundo real, pues requiere de una transformación radical en la manera de hacer comunicación.

Los que trabajamos en agencia y los que lo hacen en gabinetes de comunicación corporativos sabemos que, al final, existen dos claves fundamentales, conocidas de manera tácita, que condicionan todo trabajo de comunicación: la rentabilidad y el control de los mensajes. No hay trabajo, estrategia o acción que no se vea impregnada de alguna manera por alguna, si no ambas, de estas dos claves.

Agencias y empresas trabajamos en conjunto para hacer llegar nuestros mensajes a nuestros públicos de interés. Sí: nuestros mensajes, nuestros públicos de interés. Al final parece que hablamos de filosofías 1.0 vestidas de acciones 2.0 para no salir feos en la foto de esto de los medios sociales. Bajo mi punto de vista, seguimos mirando a los públicos/usuarios/clientes/ciudadanos como unidades de posible impacto. Aunque estudiadas y muy analizadas por diferentes vías,  al fin y al cabo son conjuntos de personas a las cuales queremos influenciar de alguna manera a través de mensajes que decidimos, unilateralmente, si son interesantes para ellos.

Para que el social media tenga sentido, tenemos que ceder no sólo parte, sino buena parte del control de nuestros mensajes a la gente. Y parece mentira que esto lo esté diciendo en marzo de 2013, pero todavía muchas empresas no terminan de querer formar parte de esto.

Se me viene a la mente el sonado presunto caso de astroturfing de una famosa operadora de telefonía móvil para conseguir que cierto hashtag fuera trending topic nacional y poder “crear opinión” sobre un tema crítico que sonaba con fuerza en la Red. Practicar el astroturfing es, a mi juicio, justo lo opuesto a entender la web 2.0, pues quiebra su esencia de horizontalidad, transparencia y democratización de la conversación.

Este tipo de casos son los que me hacen pensar si verdaderamente las empresas son conscientes de lo que las redes sociales suponen y ofrecen. Si al final las utilizamos como una herramienta más para “colocar” y controlar mensajes, crear opinión a casi cualquier precio olvidándonos de lo que verdaderamente se dice de nosotros, estaremos siendo las mismas empresas 1.0 de toda la vida, pero camufladas en un entorno supuestamente bidireccional y social.

Para mi sorpresa y desagrado, el astroturfing se practica más de lo que me gustaría y lo peor de todo, esto nos parece normal y aceptable. Tengo la sensación de que, en ocasiones, vivimos en torres de marfil 2.0, creamos conceptos para hablar entre nosotros, escribimos libros que sólo leemos nosotros, vamos a charlas y nos escuchamos unos a otros, pero no debemos olvidar que al final toda la filosofía 2.0 requiere de acciones guiadas por algo que no siempre abunda: sentido común.

Usemos nuestro sentido común como personas, usuarios y clientes que somos, y no como consultores, directores de comunicación o community managers. Hagamos las cosas bien desde el principio. Larga vida al social media.

Sara Martín

@_SaraMP_

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Ha llegado el momento del brick content marketing

19 / mar / 2013 | 1 Comentario

En el complejo del Rockefeller Center, en Nueva York, Lego tiene una de sus tiendas más emblemáticas. Además de la localización, llama la atención su Pick a Brick Wall, donde es posible comprar sueltos sus populares ladrillos, de cualquier forma o color. El producto a la venta no es una determinada figura, sino las piezas que permitirán construirlas y que existen en la imaginación del consumidor. Lego, por lo tanto, no vende creaciones, sino la posibilidad de hacer realidad las figuras que cada uno desee.

“El cliente tiene que estar en el centro de la organización.” Hace no años, sino décadas, que las empresas afirman esto y lo tienen como un mantra bordado en hilo de colores enmarcado en la Dirección General. Y no termina de ser realidad, excepto en casos como el de Lego. El cliente, en realidad, orbita por los alrededores de la organización, y sólo aquellas compañías que están atentas a sus movimientos y trayectoria son capaces de incorporarlo a su campo de influencia y aprender de sus movimientos. Pero no es fácil porque ¿hasta qué punto estarías dispuesto a dejar que sea él el que, por ejemplo, decida cómo debe ser tu estrategia de marketing de contenidos?

El consumidor cambió hace mucho tiempo. Alvin Toffler nos trajo el concepto del “prosumidor”, es decir, consumidores-productores o personas capaces de crear y consumir sus propios contenidos al margen de las mismas empresas. Éstas, en muchos casos de forma inconsciente, se fijan en su comportamiento y copian sus acciones, especialmente desde que internet les permite seguir en tiempo real las tendencias del momento. No hay más que fijarse en el creciente volumen de anuncios y campañas de marketing que se basan en memes o en vídeos populares en YouTube.

El reto al que ahora deben enfrentarse las empresas es decidir si están dispuestas a ir un paso más allá para ceder el control de las acciones a los consumidores. No se trata de apoyarse en el crowdsourcing para plantear un reto y esperar la reacción de las masas. Se trata de crear los “ladrillos de Lego” o las piezas con las que cada uno pueda decidir no sólo la forma que tiene una campaña de marketing, sino también la manera en que quiere disfrutarla. Eso es brick content marketing.

No busquéis ejemplos porque aún no los hay. El brick content marketing consiste, o mejor dicho, consistirá, en el desarrollo de contenidos digitales que podrán combinarse entre sí o con otros ajenos para dar lugar a nuevas creaciones en las que la marca esté presente en la materia prima utilizada, pero no en la forma de emplearla.

Indicios de brick content vimos en la acción del Metro de Melbourne “Dumb Ways to Die”, en la que la compañía desmenuzó los elementos de la campaña (canción, GIFs animados) en diferentes plataformas (SoundCloud, blog en Tumblr) para facilitar a los internautas que utilizaran esos contenidos como quisieran y donde quisieran. También es brick content desarrollar widgets que puedan insertarse en blogs, facilitar imágenes libres de derechos para incentivar nuevas creaciones en torno a ellas, e incluso proporcionar espacios donde dejar que sean otros los que suban su contenido. ¿Qué otra cosa, si no, permiten los tableros compartidos en Pinterest?

El reto de esta estrategia es poner la marca en manos del público y dejar que sea éste el que interactúe con aquella, ponga los límites y defina la imagen que tiene de la compañía. En vez de crear acciones cerradas, podemos dejar espacios y productos abiertos en la Red. Es algo parecido a lo que le sucede a Lego en el mundo offline, pero para ello debemos perder el miedo a ceder control sobre lo que generamos. Si nuestros consumidores son prosumidores, incentivemos su creatividad en vez de ponerle límites y normas.

¿Quién se apunta a practicar brick content marketing?

Carlos Molina

@molinaguerrero

hashtag

Doctor, me duele el hashtag

15 / mar / 2013 | Escribir un comentario

Que la llegada de Twitter, con sus publicaciones de 140 caracteres, revolucionó el mundo de la comunicación es un hecho. Pero de lo que concretamente me gustaría hablar es del tema de los hashtags y cómo su temprana implantación y uso desmesurado está alterando el panorama de esta red social.

Parece que con los hashtags nos estamos volviendo todos un poco locos, sin más. Hay quien usa esta palabra para llamar a su hijo y los franceses, directamente, la prohíben.

¿En qué consiste esta “revolución-hashtag”?

Creada en un primer momento como una herramienta para ordenar e indexar los contenidos en Twitter, el hashtag o etiqueta, nació con el objetivo de facilitar la dinamización, viralidad y popularidad de los comentarios publicados en la plataforma de microblogging. Posteriormente, su uso se extendió a otras plataformas, y en la actualidad la encontramos en redes como Google+ o Instagram. Ahora es Facebook la que podría estar considerando la posibilidad de empezar a usarlos. Si tenemos en cuenta que Instagram es de su propiedad, tiene toda la lógica, ¿verdad?

Sin embargo, esta herramienta se ha convertido en muchos casos en un arma de doble filo, recibiendo mayor protagonismo que la información publicada.

Uno de estos casos es cierta tendencia, tanto en el universo Twitter como en otras redes sociales, a la que nos podríamos referir como “empacho de hashtags”. Se trata, básicamente, de aquellas publicaciones en las que se hace un uso excesivo de etiquetas, restándole importancia a la información y devalúando el propio significado del mismo. Con esta estrategia se consiguen dos cosas: crear confusión en las búsquedas de resultados y a convertirse en verdaderos spammers.

Otra de las situaciones habituales es la falta de una estrategia adecuada detrás de la creación y promoción de hashtags por organizaciones y empresas. Hay numerosos ejemplos en los que el hashtag empleado ha tenido un efecto “boomerang”, provocando reacciones contrarias a las esperadas. Todos conocemos el célebre caso de McDonald´s y su #McDStories, o la multinacional Starbucks con su campaña #SpreadTheCheer. En ambos casos, los usuarios emplearon las etiquetas con un fin radicalmente opuesto al esperado por sus promotores.

En Instagram, la utilización de esta herramienta se ha desvirtuado dramáticamente, llegando a carecer casi por completo de sentido. Quizás se debe al hecho de ser una de las últimas redes sociales en ganar popularidad, pero el caso es que el uso de hashtags no ha terminado de cuajar del todo. Para todos aquellos que no estéis familiarizados con esta plataforma, recomiendo ver esta “guía práctica para no ser un asco en Instagram”, creada por Casey Neistat:

En esta red móvil, encontramos multitud de publicaciones de usuarios que emplean de forma compulsiva, en todas sus fotos, hasthtags populares como: #love, #instagood, #photooftheday, #instamood, etc.. ¿Resultado? Lo más probable es que las primeras fotografías que encuentres introduciendo esos términos disten mucho de guardar relación alguna con su significado.

Desde mi punto de vista, el uso de hashtags acompañando a las publicaciones es necesario y positivo para ordenar e identificar la información, pero siempre que nos apliquemos la coletilla de “en su justa medida” y usemos el sentido común a la hora de elegir tanto su número como su significado.

¿Y vosotros que opináis? ¿Pensáis que esto de los hashtags se nos está yendo de las manos?

Mercedes García

@mercegarten