En este blog ya se ha mencionado repetidas veces que lo único cierto en los tiempos que corren es la incertidumbre y que refugiarse en la zona de confort representa -al más puro estilo darwiniano- la mejor garantía para la extinción. Los servicios por los que facturan las agencias han cambiado radicalmente durante el último lustro. Sin ir más lejos, más del 80% de la facturación actual de Best Relations se genera a través de servicios que hace 5 años no se ofrecían. Si la empresa se hubiese encerrado en su oferta de servicios tradicional, no habría tenido más remedio que desaparecer hace tiempo.
En su momento Best Relations decidió apostar por los empleados híbridos, lo que conllevaba una ardua y constante labor de formación interna. Es decir: todos los trabajadores debían dominar la disciplina de gestión de comunidades online, pudiendo así evolucionar el expertise de la consultora en medios sociales, en contraposición a otras agencias que decidieron subcontratar servicios de blogging y community management a freelances u otras agencias. Fue una apuesta por la adquisición e interiorización de ciertos conocimientos que permitió el crecimiento de la empresa en un entorno de crisis.
La siguiente etapa, en la que nos encontramos, es el paso del Social Media al Social Business. Las plataformas que sustentan los medios sociales ya no deben ser contempladas únicamente como herramientas de comunicación y de marketing, sino como mecanismos de productividad empresarial que permiten gestionar la rentabilidad de la empresa, generando ingresos y reduciendo costes en los diferentes departamentos. Deducir la fórmula del Social Business fue un asunto relativamente sencillo, gracias al mindsetting generado en la anterior etapa de la empresa, donde el universo 2.0 comenzó a impregnar prácticamente cualquier actividad. Sólo había que unir los conceptos Social Media y Empresa, y extraer conclusiones. Algunas de ellas fueron plasmadas hace tiempo en diferentes posts de este blog: el Social Media como herramienta de productividad, las oficinas del Social Business… Conclusión: la consultoría de comunicación evoluciona hacia la consultoría de negocio. Otro gran salto evolutivo que producirá grandes cambios en el sector a lo largo del lustro.
Pero llega la siguiente etapa y en Best Relations nos preguntamos qué sendero debemos seguir ahora para continuar innovando y marcar nuestro rumbo entre 2015 y 2020. No es ningún secreto que la clave, según múltiples fuentes, se sitúa en la confluencia de cuatro conceptos: Social, Mobile, Cloud y Big Data. De momento hemos considerado dos aspectos adicionales que resultan complementarios pero también diferenciadores:
- Nuestra intuición nos indica que la independencia constituye un factor clave a la hora de tener libertad para poder elaborar modelos de comunicación productivos y generadores de negocio. Para ello resulta fundamental una fase de testeo de dichos modelos. Una necesidad esencial que surge a la hora de plantear dicho testeo es la posibilidad de poder llevar a cabo un prototipado, incluso físico, de productos y servicios cuyo uso permita definir mapas de previsión de comportamientos de usuarios.
- Las opiniones en redes sociales, que tanto preocupan a las empresas hoy en día, seguirán teniendo importancia pero perderán protagonismo frente a las acciones llevadas a cabo por los ciudadanos. Alguien que expone su opinión puede mentir, pero sus acciones lo retratan. Hay que tener en cuenta que en breve gran parte de los objetos cotidianos dispondrán de una dirección IP y serán capaces de transmitir datos vía internet. Es lo que viene a llamarse el Internet de las Cosas (Internet of Things). Un estudio mostrado por Tony Mobbs, Associate Partner de IBM, durante la Jornada de Social Business organizada por el Centro de Innovación del BBVA en marzo de 2013, indica que el mayor crecimiento en análisis de Big Data se producirá en el área de Internet de las Cosas. Las cosas conectadas a internet indicarán a las empresas el comportamiento de las personas: si suelen saltarse ciertos semáforos, si el café les gusta solo o con leche, sus recorridos más comunes por los supermercados, etc.

La cuarta dimensión del Big Data, según IBM: la incertidumbre – Fuente: IBM
La conjunción de estos factores ha propiciado que Best Relations haya decidido convertirse en Miembro Fundador de Make Space Madrid, un colectivo Fab Lab (laboratorio de fabricación y espacio de invención con carácter comunitario) que, a partir de septiembre de 2013, permitirá a sus socios construir y utilizar impresoras y escáneres 3D, cortadoras láser, fresadoras y otros sistemas guiados por ordenador para la fabricación de objetos y prototipos físicos de todo tipo. Al mismo tiempo, Make Space, que también se autodenomina como una comunidad de makers o “hacedores”, desarrollará una intensa agenda de actividades paralelas sobre asuntos relativos al Internet of Things, robótica e industrias culturales, entre otras actividades.
La comunidad Make Space ofrecerá, por tanto, un laboratorio no sólo para debatir tendencias basadas en evoluciones tecnológicas, sino también convertir en realidad objetos que son producto de dichos debates. Objetos conectables a internet que podrán participar en los procesos comunicativos que se producen entre las personas.
¿El futuro de la comunicación pasa por esta apuesta? Consideramos que resulta muy probable, o al menos una rama de ella. Como hemos dicho, lo único seguro es la incertidumbre, pero si no nos tiramos a la piscina, si no nos fiamos de nuestra intuición y nos involucramos profundamente, como hemos hecho otras veces (a pesar de correr el riesgo de que nos estemos equivocando), no podremos integrar e interiorizar una serie de conocimientos y procedimientos que puede que resulten vitales para poder seguir aportando valor a nuestros clientes en el futuro, seguir existiendo y, por tanto, continuar dando la razón a Darwin.
¿Puede que nos estemos equivocando? Es posible, pero aprenderemos mucho por el camino
Stephan Fuetterer










