El mundo de las apps es complejo, apasionante… y también resulta inabarcable. Incluso antes de que lleguen los problemas de espacio en el smartphone, el usuario medio se ve totalmente abrumado por actualizaciones, apps revolucionarias y nuevas formas de obtener las mismas cosas. Valga como ejemplo la pereza que da instalar Line cuando ya se tienen Whatsapp y Viber.
Hay apps imprescindibles, útiles, adictivas… pero quiero hacer mi pequeño homenaje a las apps totalmente absurdas, pero que nos hacen pasar buenos ratos:
- En busca del fuego: las apps-mechero. Por mucho que lo intentes, tu smartphone nunca servirá para dar fuego cuando te lo pidan, pero al menos estas apps te darán una respuesta ingeniosa. Y si no, nos llevamos la app de concierto, que será mucho mejor. Ejemplos: Lighter Free y Virtual Lighter, entre otras. Sí, sí, entre otras.
- El respeto del sueño ajeno: I’m sleeping, la app que hace que nada pueda perturbar tu descanso. Esta app silencia todas las llamadas, mensajes o notificaciones durante las horas programadas para dormir y también te ofrece la posibilidad de agregar contactos a una lista blanca para que puedes recibir sus llamadas. ¿Podrías simplemente apagar el móvil o silenciarlo? Sí, pero eso es prehistórico, compañeros.
- Te invito a una caña, pero virtual: iBeer te permite disfrutar de una refrescante cerveza virtual e invitar a tus amigos. El ejemplo perfecto de quiero y no puedo, así que me creo que lo arreglo con una app y resulta que me quedo como estaba. ¡Oh, cruel destino!
- El noble arte de explotar burbujitas de plástico: Bubble Wrap. Esta app da exactamente lo que promete: horas de entretenimiento para aquellos que disfrutan explotando las burbujitas del plástico de envolver. Consumir con moderación, que la batería no es eterna.
- Para darle a la botella: Anís del Mono en tu smartphone. Puede que no hayas tocado una botella de anís en tu vida, pero si hablamos de una app de smartphone, la cosa es muy distinta. Sólo apto para los más tekkies de la familia; aquí encontraréis el vídeo explicativo.
Qué sería la vida sin un poco de entretenimiento absurdo ocupando la tarjeta de memoria del móvil
Ana López





















