Pico y pala para construir comunidades culturales comprometidas (II)

Medios sociales, Opinión, Redes Sociales, Sin categoría, Tutoriales

Pico y pala para construir comunidades culturales comprometidas (II)

No hay comentarios 09 December 2011

Cerramos con este post el tema iniciado el viernes pasado

La integración coherente de los medios sociales 2.0 en el sector cultural y en la estructura de tu organización puede aportar nuevos valores diferenciales que te permitan dar saltos cualitativos respecto a tu competencia.

A partir de ahora resultará mucho más sencillo generar comunidades online afines a los  intereses de tu producto cultural si logras crear un grupo activo basado en la colaboración de los miembros, siendo esos mismos los que aportarán opiniones y soluciones que ayudarán a ampliar el valor del producto cultural. Las plataformas tecnológicas no constituyen un fin en sí mismas. Se trata de nuevas herramientas que hay que integrar con los aspectos tradicionales de la profesión. Esta integración sólo es posible gracias a un enfoque híbrido.

Entendamos los hábitos de conducta actuales

En estos últimos 15 años, la tecnología 1.0 y 2.0 ha sido plenamente adoptada por los jóvenes y en gran medida por las personas de mediana edad. Al principio todo era buscar información, después registrarse como usuarios, más tarde empezaron las ventas online (libros, música…) o el uso gratuito de servicios (Skype, Gmail…). En la actualidad, la penetración de usuarios en las redes sociales ha sido tan grande y se ha realizado en tan corto plazo de tiempo que los hábitos de conducta de los usuarios demuestran que han perdido el miedo a mostrar su propia identidad.

Teniendo en cuenta los nuevos hábitos de conducta, cada vez más habituales entre los usuarios de internet, las organizaciones culturales deberían lanzarse a establecer un diálogo más personalizado y directo con las personas. De esta forma redundará favorablemente en la información y financiación de los proyectos de la organización.

Asumamos los retos

Converger la gestión tradicional de las organizaciones culturales con los medios sociales 2.0 es un duro ejercicio e implica prepararse para afrontar retos como:

  • La cesión de poder a los usuarios mientras que las organizaciones culturales pierden gradualmente el control sobre la información.
  • Dedicación permanente (24horas/7días). El 50% del trabajo en medios sociales es de gestión de relaciones, para ello hay que dedicarle tiempo de forma constante.
  • Medición convergente y unificada. La visibilidad y el impacto como base de medición de las relaciones sobre medios sociales debe complementarse con la analítica web/SEO (Search Engine Optimization), la opinión de los receptores, y las investigaciones cualitativas/cuantitativas ofrecen unos datos que permitirán tomar decisiones con mayor rapidez consiguiendo un mayor ahorro de costes y efectividad del servicio.
  • Incorporación del responsable de comunidad/medios sociales a la organización cultural. La función de gestión de relaciones con la comunidad online será transversal integrándose en las áreas de marketing, ventas, administración y proyectos.

En resumen, que una persona/cliente adquiera un producto cultural no será tanto el resultado de una estrategia de “desarrollo de una nueva audiencia” si no de la creación y mantenimiento a largo plazo de una comunidad cultural comprometida que, gestionada a través de plataformas online, generará eficacia, ventas y ahorro de costes. Por tanto, el concepto “audiencia” gradualmente va a desaparecer implicando la convergencia e hibridez del mundo online con el offline. Los que, ahora, cojáis el pico y la pala para trabajar vuestras comunidades online, mañana disfrutaréis de las ventajas de unas relaciones sólidas, de confianza y recíprocas.

Artículo publicado en la revista Gestión Cultural

Ignasi Vendrell

@ignasivendrellv

Ortografía: esa técnica SEO de la que no queremos acordarnos

Sin categoría

Ortografía: esa técnica SEO de la que no queremos acordarnos

2 Comentarios 02 November 2011

A los que trabajamos en el mundo de los medios sociales se nos llena la boca con el SEO y el posicionamiento en buscadores. Es lógico. Nuestro trabajo tiene, entre otros objetivos, mejorar la visibilidad de nuestros clientes en la Red. En este terreno, ya sabemos que son los motores de búsqueda, con Google a la cabeza, los que se encargan de dirigir la mayor parte del tráfico calculando la idoneidad de unas páginas sobre otras como respuesta a las palabras clave sobre las que preguntan los usuarios. Así que, si somos capaces de conocer los recovecos de los algoritmos que mueven a los buscadores, también seremos capaces de optimizar los sitios web para hacerlos más visibles a los internautas. ¿Cómo? Se pueden hacer milagros con un poco de programación HTML por aquí, unas negritas y unos titulares vistosos por allá, y unos cuantos “trackbacks” como remate. Pero, ¿qué pasa con el contenido?

Hasta hace poco tiempo, el contenido era una cuestión de segundo orden en el mundo del SEO. Aunque siempre se ha recomendado publicar contenidos originales, siempre ha habido trucos a los que recurrir para disfrazar de pertinente una entrada de blog y ayudarla a subir en los rankings. Con la llegada de Google Panda, sin embargo, entra en juego un nuevo factor: la ortografía.

Google Panda es la última gran actualización del algoritmo de búsqueda de Google. Su entrada en funcionamiento ha supuesto una pequeña revolución SEO entre cuyas consecuencias se encuentra la mejor posición en los resultados de búsqueda de webs con contenido original y la penalización de aquellas páginas que aprovechan el contenido de terceros para atraer tráfico, como es el caso de las llamadas “granjas de enlaces”.

Panda castiga la copia de textos y las páginas que sólo acumulan enlaces para impulsar la posición en que determinadas webs aparecen en los buscadores. También potencia el contenido social, dando un plus de importancia a aquellos sitios recomendados por los usuarios (lo que no deja de ser una forma de fomentar el uso de su botón +1). Pero ahí no acaba la cosa. Los más despistados deben saber que la corrección ortográfica también cuenta. Si escribes mal por sistema, tu web no será tan relevante como otras similares en contenido.

Así que, ¿por qué no practicar un poco de SEO mediante el respeto por el lenguaje? Aquí no hay programación que valga, ni hojas de estilo en cascada que nos hagan parecer académicos. Lo que vale es el dominio que tengamos del idioma y el acierto con el que lo utilicemos. Para no meter la pata, sin embargo, podemos recurrir a algunas herramientas y webs útiles que nos harán la vida más fácil en este apartado:

  • Fundeu – La Fundación del Español Urgente es el resultado de una trayectoria larga que comenzó tras la publicación del primer manual de estilo de la Agencia EFE. En 1980 se creó el Departamento de Español Urgente, en colaboración  con el Instituto de Cooperación Iberoamérica (ICI). Su objetivo era resolver las dudas de los redactores y evitar errores en los teletipos de la agencia. El manual de estilo (Manual de Español Urgente), que se revisaba periódicamente, se convirtió en un instrumento de referencia para periodistas. En 2005 se constituyó la actual Fundación con el apoyo de BBVA, abriendo a todos un espacio en internet desde el que se responden dudas y se ofrecen recomendaciones de estilo a cargo de un equipo de filólogos expertos, competentes y tremendamente ágiles. La principal herramienta de comunicación de Fundeu en las redes sociales es su perfil en Twitter, @fundeu, desde el que todos los días se responde a consultas realizadas por hispanohablantes de todo el mundo.
  • RAE – La página web de la Real Academia Española de la lengua puede que no sea un prodigio de estética, pero sí lo es de simplicidad práctica. Cualquier usuario puede consultar gratuitamente el significado y uso de cualquier palabra, pero también puede bucear en el Diccionario Panhispánico de Dudas.
  • Wikilengua – Como todo wiki, se trata de un espacio abierto y colaborativo donde los usuarios ponen en común sus dudas sobre la lengua castellana y las resuelven de la misma manera. Ortografía, léxico, nombres propios… todo tiene su lugar aquí.
  • Reglas de Ortografía – Gestionada por Juan Antonio Marín Candón, un profesor de Primaria, es el vivo ejemplo de que la voluntad de una sola persona puede poner en marcha grandes proyectos. En esta web se reúnen útiles píldoras de información, noticias sobre la lengua y la ortografía, y se ordenan por categorías prácticas (gentilicios, abreviaturas, extranjerismos…) las diferentes entradas publicadas.

Si después de los anteriores recursos se te siguen deslizando errores, ten cuidado, porque sitios como Paper Papers o Malaprensa vigilan constantemente los medios en busca de buenas y malas prácticas. Sin embargo, y a juzgar por los posts que algunos bloggers conocidos siguen publicando en la actualidad, o bien el algoritmo de Google aún tiene mucho que mejorar para penalizar los contenidos mal escritos, o bien el estado del idioma en la Red atraviesa tan mal momento que la buena redacción se ha convertido en algo excepcional.

Carlos Molina

@molinaguerrero