Estamos en la era de la optimización de recursos, el hacer más con menos y el “creerás en el ROI por encima de todas las cosas”. En este contexto la participación en una feria conlleva una serie de pros y (cada vez más) contras.
¿Hasta qué punto es rentable pagar por un stand si somos una empresa mediana y no vamos a poder invertir en decorarlo? ¿Puedo prescindir de dos o más miembros de mi equipo durante varios días? ¿Es asumible el coste del desplazamiento, dietas, transporte de materiales, etc? Si a todo esto sumamos que las ferias cada vez consiguen atraer a menos público profesional, sea del sector que sea, el fantasma de la rentabilidad perdida se hace cada vez más presente.
Por qué las ferias virtuales son una opción a tener en cuenta
- Primero y fundamental: ahorro de costes en tiempo y dinero para la empresa, que se traduce en una mayor efectividad. El coste de participación y de producción de materiales es mucho menor que en las ferias presenciales; a nivel de dedicación, estas plataformas virtuales suelen incorporar un chat privado con alertas sonoras, para que puedas seguir trabajando mientras atiendes el stand.
- Tienen más visitantes de los que imaginas. No todo el mundo puede ir hasta una feria, pero ¿quién no tiene un rato muerto frente al ordenador? Las ferias virtuales son perfectas para optimizar el tiempo, sin limitación de horarios. Además, los organizadores tienen bien localizado al público objetivo y se encargan de la promoción en los canales adecuados.
- La competencia. Puede que aún no lo sepas, pero es probable que alguno de tus competidores ya esté participando en ferias virtuales de tu sector.
- Todavía es una acción de marketing novedosa. Si personalizas tu stand y te aseguras de cargar toda la información necesaria con un formato atractivo para el visitante online, obtendrás información relevante, al igual que ocurre en las ferias tradicionales. En conclusión, darás una imagen innovadora de tu empresa y también tendrás información comercial valiosa.
- Medición de objetivos en tiempo real. Como en toda acción de promoción, es fundamental establecer cuáles son los objetivos antes de comenzar la feria. La ventaja de las ferias virtuales es que el software utilizado suele integrar herramientas de medición, para que puedas saber en tiempo real cuántas visitas ha recibido tu stand, cuántas tarjetas de visita te dejaron, preguntas planteadas, etc. A esto se suma que podrás adaptarte mucho mejor a los horarios de los usuarios que más te interesen.
- Integración de plataformas y contenidos. Normalmente todo el contenido subido, así como el propio stand, pueden ser compartidos en redes sociales por los usuarios y dentro de las plataformas corporativas de tu empresa. Es una buena forma de crear contenido online y optimizarlo.
- Networking activo y ponencias directas al grano. En un entorno online, la capacidad de atención del usuario se reduce, con lo que las ponencias son más breves y visuales. Esto mismo se puede aplicar al networking activo: como empresa, puedes ir a buscar proactivamente a tus posibles clientes, sin embarcarte en reuniones interminables.
Algunas plataformas interesantes:
http://www.imaste-ips.com/sp/ferias-virtuales.html
Ana López





